miércoles, 30 de septiembre de 2020

Una carta a Ethel Daniell

Una carta de Flannery O'Connor a Ethel Daniell, el 6 de febrero de 1956:
He escrito una novela, Wise Blood y una colección de cuentos. Los cuentos son mejores, pero en uno y otro caso fue lo máximo a lo que podía llegar en ese momento y no podría haber escrito ni una línea de otra manera. Me temo que algunos de mis personajes son aún más desagradables que los del señor Mauriac y que tampoco querrás conocerlos. Sin embargo, son todos yo, incluso los peores, así que mi grado de tolerancia respecto a ellos es el máximo posible. Tengo amigos piadosos -e incluso inteligentes- que me escriben que el escritor católico debe escribir sobre el amor y la redención y no tanto sobre la ausencia de estos. Es muy posible estar de acuerdo con eso y añadir: "Sí, y se supone que todos tenemos que ser santos". Creo que los consejos que recibo de los inexpertos siempre son correctos pero rara vez es posible seguirlos. Una escribe lo que puede y reza para ir mejorando.

 

I have written one novel, Wise Blood and a collection of short stories. The stories are the better of the two but both were the best I could do at the time and could not have been written, by me, a line different. I am afraid some of my characters are even more unpleasant that M. Mauriac’s and that you wouldn’t want to know them either. However, they’re all, even the worst of them, me, so my tolerance of them is supreme. I have pious and even intelligent friends who write me that the Catholic writer must write about love and redemption and not so much the lack of it. It’s quite possible to agree with this and to add, “Yes, and we’re all supposed to be saints.” I find the advice I get from the inexperienced is always correct but seldom possible. One writes what one can and prays to do better (55).


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En Alexander, B. B. ed., Flannery O’Connor. Good Things Out of Nazareth. The Uncollected Letters of Flannery O’Connor and Friends, New York: Convergent, 2019

jueves, 24 de septiembre de 2020

La novela inacabada

Estuve escuchando esta especie de diálogo virtual de Jessica Hooten Wilson, en el que habló de lo que está intentando hacer con los 300 folios que quedan de borradores de Por qué se amotinan las naciones (Why do the heathen rage?), la que iba a ser la tercera novela de Flannery O'Connor. 

El sonido no es muy bueno y habla muy rápido, así que puede que haya entendido cosas mal. Lo que menos claro me queda es lo que quiere hacer exactamente con ese material: parece como que va a hacer una especie de novela unitaria con eso, más que una edición crítica en el sentido más filológico, "europeo", del término, de fragmentos. No sería la primera vez, porque eso es lo que hicieron los Fitzgerald con las conferencias de FO'C, de las que había varios borradores: una versión más o menos "unitaria", facticia. A mí me parece mucho más complicado en este caso, borradores de una novela y además en una fase inicial, cuando sabemos que FO'C se pasaba el tiempo corrigiendo sobre ellos. Habrá que ver que hace con todo esto Wilson: dice que le queda todavía al menos un año y que está revisando las fases del textos con distintos editores. De salir, saldría en 2022 o en 2023.

Aquí parte del personaje de Asbury, de El escalofrío interminable, aunque lo llama Walter Tilman. Es pues una novela no sobre conversión, sino sobre lo que pasa después. Parece que estaba estructurada en un intercambio de cartas: él se presenta como un escritor negro y le escribe a Oona, una progre de manual, personaje claramente basado en Maryat Lee, amiga de Flannery, porque hay partes de cartas de esta incluidas en la novela. 

Os podéis imaginar que el tema candente sería el del racismo: ahí podría FO'C haber tratado la cuestión en profundidad. De hecho las acusaciones que le han hecho este verano se basan en una comprensión muy limitada justamente de las claves de esta novela: sus cartas con Maryat Lee y sus problemas de relacionarse con un escritor negro, James Baldwin.

sábado, 1 de agosto de 2020

Ecos de la polémica

Acabo de publicar en El debate de hoy una artículo sobre la polémica en torno al racismo en FO'C, cuestión que ya había comentado en detalle en una entrada anterior.

Además del artículo de Jerome C. Foss, que ya había enlazado ahí, os recomiendo estos otros dos:
- La critica más furibunda, pero con toda la razón, al rector de Loyola Maryland, es este artículo, que no deja títere (y el rector lo era) sin cabeza.

El artículo más importante sobre toda la polémica salió después: es el de Angela Alaimo O'Donnell en Commoweal.

Pero el artículo con el que más estoy de acuerdo es uno posterior de Charlotte Allen, el primero en USA que se atreve a discutir sobre si el término racismo es pertinente aquí, algo que los demás dan por asentado.

Mas tarde, ya en septiembre, salió un artículo de James Matthew Wilson, el mejor con diferencia, que no tiene reparos en llamar "mojigato" ("sanctimonious") al artículo de Elie, con toda la razón y sabe destacar la valentía de Flannery O'Connor al escribir poniéndose a sí misma en el punto de mira.

sábado, 25 de julio de 2020

Ataques a Flannery O'Connor

En ese intolerable ambiente que hay en Estados Unidos ahora, donde se parte de la base de que todo el mundo es racista por definición y solamente se deja a alguien en paz (en realidad tampoco) si pide continuamente perdón, la figura de Flannery O'Connor está en el punto de mira desde un vomitivo artículo de Paul Elie en el New Yorker, con un título (que no era el original) sobre "Cuánto de racista era". Se aprovechaba de un libro que acaba de salir y que estoy leyendo (ya hablaré de él cuando  lo termine), Race in Flannery O'Connor, de Angela Alaimo O'Donnell.
En él la autora recoge algunas frases de cartas que suenan mal a los castos oídos contemporáneos. Explica O'Donnell que FO'C en su obra literaria se esfuerza por comprender esa cuestión, tan dífícil en USA, y da como resultado unas obras literarias de una hondura tremenda, aunque ella misma tuviese conflictos en su vida diaria sobre cómo actuar en la vida diaria, tan compleja del Sur profundo. 
Han salido artículos, para mi gusto flojos la mayoría, porque entran al juego del patán de Elie (que además es profesor en Georgetown). Yo os recomiendo este de Jerome C. Foss: Flannery O'Connor and the Terrors of American Sentimentality, que va al núcleo y critica a Elie por ese sentimentalismo torcido que recorre su artículo.

Por desgracia, ya se empieza a ver cómo lo políticamente correcto está afectando al prestigio de FO'C: la película que se acaba de estrenar sobre su vida, donde el tema es tratado con todo cuidado, recibió una crítica muy negativa del New York Times por ese ambiente enrarecido que se va creando en torno a ella. Ayer me enteré de que la Loyola University Maryland va a quitar el nombre de FO'C de una residencia universitaria: qué vergüenza me da el rector de esa Universidad, son gentuza todos ellos. 

sábado, 18 de julio de 2020

The train y Wise Blood

En 1947 FO'C entregó como trabajo de fin de master un conjunto de relatos, entre los cuales está The train. Quería poner un pasaje porque creo que se ve bien lo que tiene de base de su primera novela:
A lady got on and sat opposite Haze. That meant she would have the berth under him. She said she thought it was going to snow. She said her husband had driven her down to the station and he said if it didn’t snow before he got home, he’d be surprised. He had ten miles to go; they lived in the suburbs. She was going to Florida to visit her daughter. She had never had time to take a trip that far off. The way things happened, one thing right after another, it seemed like time went by so fast you couldn’t tell if you were old or young. She looked as if it had been cheating her, going double quick when she was asleep and couldn’t watch it. Haze was glad to have someone there talking (CW 754).
Aquí su primera novela, Sangre sabia (Wise Blood), en concreto el primer capítulo:
Mrs. Wally Bee Hitchcock (…) said that she thought the early evening like this was the prettiest time of day and she asked him if he didn't think so too. She was a fat woman with pink collars and cuffs and pear-shaped legs that slanted off the train seat and didn’t reach the floor (CW 3). 
(...) [va a] “Florida, to visit her married daughter, Sarah Lucille. She said it seemed like she had never had time to take a trip that far off. The way things happened, one thing after another, it seemed like time went by so fast you couldn’t tell if you were young or old.
He thought he could tell her she was old if she asked him. He stopped listening to her for a while (CW 5). 
La señora tiene algunos rasgos de la abuela de Un hombre bueno es difícil de encontrar, que también iba a Florida. Creo que se ve bien el cambio en algunos aspectos. El humor es muy bueno en ambos textos.

sábado, 11 de julio de 2020

Un Diario de FO'C con 18 años

Higher Mathematics es el título que dieron a un Diario que llevó FO'C con 18 años, porque estaba escrito en un cuaderno que lleva el título ese. El texto no está en red, hay que comprar el ejemplar de papel de la revista Image.

Sí que está en línea la introducción del editor, Father Mark Bosco SJ.

Algunos datos daba un artículo en The Atlantic.

Yo lo he leído y me copié esta descripción, que parece que va a ser la típica, pero no,se retrata en cada línea de ese relato del desorden de su mesa:
The room is highly contradictory. Over the mantelpiece, a most mellow gray, aging picture of Christ -gentle and benign, merciful yet stern, and looking just the least amused. He must be often. Over the desk, a brown print in a thick wooden frame: Homer’s Iliad. Four longing epicureans -possibly gods- listening to one who is reading from a scroll -a lesiurely bunch. They never heard of the seven deadly sins. Hung by the side of the door, the devil -cross-eyed, thin, wicked- my own creation. He is a peculiar wall piece, but he doesn’t disturb me. Over the bookcase, a china duck head for infinite space -only hoping that he will find a shore before he grows weak and drops into the sea.

sábado, 4 de julio de 2020

Trailer de la película Flannery

Yo vi una versión previa hace dos años en Sevilla. El trailer de la definitiva ya está en línea. Son dos minutos, pero con imágenes inéditas y un montón de cosas llamativas:

sábado, 6 de junio de 2020

Parte de un documental

Robert Barron, obispo auxiliar de Los Angeles, hizo un documental de una hora, que tuve la suerte de ver. Ahora ha puesto gratis, en youtube, un trozo de siete minutos, paseando él por la casa de Flannery en la finca de Andalusia, cerca de Milledgeville, Georgia, mientras comenta Revelación, todo ello con muy buenas ilustraciones:

sábado, 30 de mayo de 2020

Un libro de Patrick Samway sobre Robert Giroux (y sobre FOC)

No sé si se nota en el título que he puesto: en este libro de Patrick Samway (Flannery O’Connor and Robert Giroux. A Publishing Partnership. Notre Dame IN, University of Notre Dame Press, 2018) el centro lo ocupa Robert Giroux, sin duda uno de los mejores editores de la historia, y en torno a él, Flannery O'Connor.
Sobre el libro hay una reseña muy interesante de Angela Alaimo O'Donnell, a la que os remito, proque sabe destacar las muchas cosas interesantes que tiene este libro.
El que la famosa sea Flannery, parece que no le acaba de gustar al autor del libro, amigo de Giroux y mucho más en sintonía con él que con ella. De hecho la acusa de cosas sorprendentes, la más sorprendente para mí la de ser reticente a recibir críticas, cuando es la persona (basta ver el libro de Christine Flanagan sobre sus cartas con Caroline Gordon) que más las buscaba y aceptaba.
Más grave es un párrafo, de redacción penosa, en el que habla de que se empeñó en convertir a Betty Hester. Y justo ahí habla de que esta se suicidó, algo que ocurrió más de treinta años después de la muerte de Flannery. Parece como que quiere establecer una relación causal:
the acceptance of the Mary Ann book picked up her spirits, revealing an ebullience rarely seen in her letters. She had found a new mission, not to try to instruct or convert someone, as she had done with great intensity with Hester (who would commit suicide in 1998), but to help the cause of a girl she had never met and whose life story needed to be told (207).
También parece fastidiarle que no fuese tan moderna y abierta como a él le gustaría. Lo digo por este párrafo:
All of this is to say that O’Connor’s discussion of theology, particularly its Thomistic formulations, reflects much of the thinking of her particular time and society.
Y a continuación habla de su “theological bias” y que la salva que escribiera “in a postmodern mode” (249).

De la figura de Giroux, que por otro lado resultó ser un editor ideal para ella (basta leer las cartas en The habit of Being) nada se critica, todo se entiende, nada se pone en cuestión. Era amigo de Samway, pero quizá hubiese estado bien que ejerciese con él también un mínimo sentido crítico.

Al final el libro resulta una vindicación de Giroux y una condena de Flannery O'Connor, algo bien sorprendente. Es un esfuerzo, otro más, por juzgarla con el código penal de la corrección política actual.

sábado, 16 de mayo de 2020

Flannery O'Connor estuvo en España

Sobre el hecho de que estuviese físicamente en España yo le pregunté a William Sessions y me dijo que sí, que ella había pasado por Barcelona. He encontrado luego menciones de la propia Flannery, en concreto de las ocas en el interior de la catedral, lo único que comenta de esa parada camino de Lisboa, estando ella muy resfriada, con ganas, me imagino, de llegar a casa cuanto antes.
Ahora, en esta entrada excelente sobre su viaje a Lourdes, se ve un documento de divisas españolas con el nombre de la madre: