sábado, 7 de mayo de 2016

Últimas cosas del Congreso de Roma de 2010

Qué vergüenza, tengo esto en borrador desde hace tres años, de cuando leí las Actas del Congreso de Roma. Estas eran las notas que tomé a algunos artículos concretos:

-Susan Srigley: Los violentos lo arrebatan como himno a la Eucaristía (69). No solo se trata de renuncia (a la vida propia, a lo que le tira a uno): es el hambre el que lo mueve todo y en el contexto de la Comunión de los Santos. Así al final Tarwater, cuando se encuentra con que Buford Munson ha enterrado a su tío: «he arrives at a place of communion rather than isolation» (82).

-Enrique Fuster sobre Graham Greene, a partir de un artículo de E. Sewell y apoyándose en Ibáñez Langlois: sensibilidad maniquea, renuncia a la comedia, concepto cercano al luterano de la persona (de ahí la delectación en la maldad y el pecado, donde sobreabunda luego la gracia, pero sin que eso afecte a la naturaleza).

-Excelente Elizabeth Hanna Hanson sobre el final de Sangre Sabia, en torno a la unfinalizability de Bakhtin (Problems of Dostoievsky's Poetics, 2003, 59, en este artículo p. 216 «bespeaks an authorial respect for a character's continued pontentiality and the necessity that he speak for himself at his point of departure beyond the limits of all that he is as a material being, a being that can be spied on, defined, predicted apart from his own will, 'at second hand'. The genuine life of the personality is made available only through a dialogic penetration of that personality, during which it freely and reciprocaly reveals himself») y la actitud de Kierkegaard.
Así, el final de la novela no es contarnos si (o si no) se convierte, sino establecer una estructura dialógica entre Hazel y Mrs. Flood (en la que estamos nosotros representados). El escándalo y la perplejidad de ella está en nosotros. Y al final la gran cuestión es la conversión de esta (y la nuestra ahí).
«Wise Blood ends without a decisive pronouncement on either character's possible conversion, but by pointing to a moment of grace just outside the text, O'Connor honors the integrity and agency of characters and readers alike, who must negotiate for themshelves their proximity to the "pin point of light"» [está citando un pensamiento de Mrs. Flood en 219 sobre qué podía pasar] (223).

-George A. Kilcourse Jr. se fija (252) en las "shocked and altered faces" de Ruby y su marido (y relaciona con ellas las de Mary Ann, Mary Grace y la de la propia Flannery).

-Alfredo Méndiz sobre Simone Weil y FO'C: la attente en Weil la relaciona con el comentario de Benedicto XVI en Spe Salvi al término griego ὑπομονή, para expresar lo que Weil notaba: «l'attegiamento in cui lei stessa si riconosceva nei confronti del mistero» (270). Explicaba B16 que se suele traducir por 'paciencia', pero en el Antiguo Testamento era la 'espera' de Dios.

-George Piggford, sobre «Contentment in Dimness» del varon von Hügel y el «purifying terror» (CW 382) que experimentará para siempre Asbury en The Comforts of Home con las fiebres de Malta.