martes, 30 de junio de 2009

Flannery sobre Santa Teresita

Hace años leí una reseña que hizo Flannery; ahora he vuelto a ella y me han dado ganas de compartirla* con vosotros, porque acabo de terminar el libro de von Balthasar sobre santa Teresa de Lisieux (fascinante: gracias, Suso) y ha crecido -si cabe- mi admiración por ella:
The Bulletin, May 26, 1956. Two portraits of St. Thérèse of Lisieux, Etienne Robo, Regnery, 205 pp. Reviewed by Flannery O'Connor
A los que nos repelían los retratos populares de la vida de santa Teresa de Lisieux y a la vez nos atraía su voluntad de acero y heroísmo [her iron will and heroism], que transparentan incluso en los retratos más dulzones, nos alegrará saber por el estudio del padre Robo [sic] que esa reacción no es totalmente perversa. El autor muestra que la vida de la santa, tal como ha aparecido en varios libros, fue manipulada para hacerla más edificante. De hecho, duda de si podemos estar seguros de que el manuscrito de su autobiografía no haya sido también alterado por el mismo motivo pío. A estas alturas el Carmelo ya ha admitido que las fotografías fueron retocadas. El Carmelo lo justifica como un intento de lograr un 'parecido medio mayor'.
Esa práctica de hacer que el santo parezca más edificante de acuerdo con la convención popular de lo que es edificante, se ha venido haciendo desde hace mucho tiempo en la hagiografía y se basa en una concepción de la verdad diferente de la que tenemos ahora. Es una concepción que no tiene escrúpulos en permitir la reordenación de la naturaleza para que se adapte al tipo ideal; como tal, está más relacionada con la ficción que con la historia. Que santa Teresa ha sido ficcionalizada por las fuentes conventuales es ahora un hecho evidente, pero el padre Robo, en este estudio, ha avanzado para descubrir la santa real en su muy humana y terrible grandeza [in her very human and terrible greatness], y para extender por ese medio su devoción.
A muchos les costará despedirse de la leyenda y especialmente de la cara que durante tan tiempo se ha considerado que era la de santa Teresa. Esa cara, sin embargo, es el resultado de algunos retoques hechos por su hermana, Celina, que era, según costumbre de monjas, pintora. Celina cambió la cara redonda, simpática, dura y determinada [round, comical, fiercely determined face] que parece que Dios le dio a Teresa por otra sin carácter, dulzona y alargada, que pensó que hacía más justicia a la santidad. El padre Robo, comparando con fotos no retocadas, se preguntaba caritativamente si no padecía astigmatismo.
*Lorine M. Getz, Flannery O'Connor: Her Life, Library and Book Reviews, The Edwin Mellen Press, New York & Toronto, 1980

[entrada recuperada de hace unos meses]

lunes, 29 de junio de 2009

María Isabel Montero y Gamíndez

Es autora de una tesis doctoral, Flannery O'Connor y el misterio del mal, que defendió en la Universidad Complutense en 1979, bajo la dirección de Esteban Pujals. Le concedieron un sobresaliente cum laude y si hubiera sido decentes la habrían hecho catedrática de Literatura Norteamericana por aclamación, pero no funciona así la Universidad española.
No sé quién es esta mujer, sólo que parece que vivía en Estados Unidos, que quizá sea monja (dice, p. 201, que cuando estuvo en Milledgeville la gente no reaccionaba mal al verla con hábito, por eso lo digo), que muestra una enorme independencia de criterio (por ejemplo cuando rebaja la influencia deTeilhard de Chardin a límites normales, en lo que coincide con Ralph C. Wood, el otro gran estudioso de Flannery, al que cita) y un aplastante sentido común; además estudia el tema implicándose totalmente y sin evitar cuestiones problemáticas. ¡Maravillosa tesis!
Cuenta que estuvo con la madre de Flannery (p. 3: "con su fuerte personalidad, sus ideas definidas, su carácter dominante y al mismo tiempo generoso"), hace la mejor descripción de Milledgeville que he visto hasta ahora y cuenta -porque se lo contó él- cómo le dio la unción de enfermos a Flannery el abad de Conyers, colándose a la hora de comer en un despiste de la madre (p. 36):
Dom Augustine, decidido a llevar a cabo sus planes, estudió con antelación la rutina diaria de Regina [la madre] y aprovechando su ausencia durante la comida de mediodía, subió a ver a Flannery O'Connor. Que ella se dio cuenta de la estratagema lo demostró con su sonrisa divertida y mirada comprensiva. En paz y con increíble serenidad recibió los auxilios espirituales. La anécdota no termina aquí. Al salir del ascensor el abad se encontró cara a cara con Regina O'Connor que ya de regreso esperaba el mismo ascensor. "Aún la recuerdo", me decía riendo, "los brazos en jarras y su comentario '¿Ya sabía yo que que se saldría con la suya!'".

Y yo he estado leyendo estos días la tesis como si fuera una novela. Y la había visto hace tiempo en la Facultad, pero la desprecié: ¡una tesis española sobre Flannery, y de 1979! ¡Bah!
Pero por otros motivos saqué el libro y es milagroso, prodigioso, fascinante, la mejor introducción que se puede encontrar sobre Flannery en español, ahora que ya disponemos (gracias a gente entre otros como Guadalupe Arbona, Esther Navío o gracias también al magisterio temprano de José Jiménez Lozano) de su obra en excelentes ediciones en español. Se ve que le gustan especialmente cuentos como La persona desplazada, Los profetas o Los cojos entrarán primero, pero de todos comenta cosas profundas e interesantes. Y la tesis de la tesis es que Flannery es una escritora bíblica y teológica; llega casi a decir que es una escritora inspirada por Dios; no se atreve, pero ganas no le faltan.
La tesis la publicó facsímil la Complutense en 1984: la podéis encontrar en muchas bibliotecas universitarias (podéis buscar en el Catálogo de Rebiun poniendo 'Gamíndez': salen las universidades que tienen la tesis).
Pensaba estos días que si tuviera dinero, la publicaba ya, ahora mismo, con el texto tal como está pero con buena tipografía; es una obra de 1979, que casi no pudo aprovechar las cartas publicadas en El hábito de ser, pero que leyó algunas directamente, que estudió a fondo las obras publicadas y hasta llega a comentar pasajes subrayados por Flannery de libros de su biblioteca, por ejemplo de Lewis, Mounier y otros.
En suma, un libro que sigue tremendamente vivo, fresco, y eso que son casi 900 páginas, juntando los apéndices, valiosísimos por lo demás (con una lista de libros de su biblioteca, de reseñas que hizo, un catálogo muy completo de sus obras y montones de otros datos jugosos). Pero antes tendría que saber qué ha sido de ella, de María Isabel Montero y Gamíndez: con una pequeña esperanza de encontrarla y también como mi pequeño homenaje, pongo aquí su nombre en el título.


[entrada recuperada de hace tiempo]

domingo, 28 de junio de 2009

La Iglesia pecadora

Sigo releyendo a Flannery O'Connor (El hábito de ser, Salamanca, Sígueme, 2004, p. 243-4, carta a Cecil Dawkins, 9 de diciembre de 1958):

A la hora de responder a las preguntas de la gente sobre religión, la labia es el gran peligro. No responderé a las tuyas, porque tú misma puedes responderlas, pero te daré, por si te interesa, mi propia visión de ellas. Toda tu insatisfacción con la Iglesia me parece que deriva de una insuficiente comprensión del pecado. Tal vez te sorprenda porque eres muy consciente de los pecados de los católicos; no obstante, parece que lo que le pides es que la Iglesia traiga el reino de los cielos a la tierra ahora mismo, que el Espíritu Santo sea encarnado enseguida. El Espíritu Santo rara vez se muestra en la superficie de algo. Estás pidiendo que el hombre vuelva enseguida al estado en que Dios lo creó, estás dejando de lado el terrible orgullo que está en la raíz del hombre y que causa la muerte. Cristo fue crucificado en la tierra y la Iglesia es crucificada en el tiempo, y es crucificada por todos nosotros, más particularmente por sus miembros, porque la Iglesia es una Iglesia de pecadores.

Cristo nunca dijo que la Iglesia fuera actuar de forma inteligente o inmaculada, sino que no enseñaría algo erróneo. Esto no significa que un sacerdote no pueda enseñar algo erróneo, sino que la Iglesia toda, hablando a través del Papa, no enseñará nada erróneo en cuestiones de fe. La Iglesia está fundada sobre Pedro, que negó tres veces a Cristo y no pudo caminar sobre el agua por sí mismo. Tú esperas que sus sucesores caminen sobre el agua. Toda naturaleza humana se resiste vigorosamente a la gracia, porque la gracia nos transforma y el cambio es doloroso. Los sacerdotes se resisten a ella igual que los demás. Que la Iglesia sea lo que tú quieres requeriría la continua intervención de Dios en los asuntos humanos, mientras nuestra dignidad consiste en que se nos permite avanzar en mayor o menor grado con esas gracias que nos llegan mediante la fe y los sacramentos, y que actúan a través de nuestra naturaleza humana. Dios ha elegido actuar de esta manera. No podemos entenderlo, pero no podemos rechazarlo sin rechazar la vida.


[entrada recuperada de hace meses]

sábado, 27 de junio de 2009

Para flannerófilos (y flannerólogos)



Vista desde su ventana

Fotos de Nancy Marshall de la casa de Flannery, Andalusia (en una página llena de enlaces).

Y otros datos interesantes sacados de la tesis de María Isabel Montero y Gamíndez:
1. Un bisabuelo de Flannery fue profesor de latín (p. 5).
2. Ella, con muletas, se encuentra en el ascensor con una anciana:

She fixed me with a moist eye and said in a loud voice ¡Bless you, darling!' I felt like the Misfit and gave her a lethal look whereupon greatly encouraged, she grabbed me by the arm and whispered in my ear, 'Rememeber what they said to John at the gate, darling!' I didn't know what they said to John at the gate but I didn't stay to find out. (p. 14, de una carta a Catherine Carver; me suena haberla leído en El hábito de ser).

3. p. 29 Jimmy Carter, cuando era gobernador de Georgia, estableció el domingo 16 de enero de 1972 como el Flannery O'Connor's Day. Algo bueno hizo el hombre.
4. En el volumen II, de apéndices, datos jugosos:
-Hizo una reseña de The Ordeal of Gilbert Pinfold (p. 677), libro de Evelyn Waugh que acaba de aparecer en español.
-descripción de sí misma en un manuscrito quizá de cuando estaba en Iowa (p. 679): a pidgeon-toed, only child and you-leave-me-alone-or-I'll-bite-you complex.
-Traducción de Sangre sabia al español ya en 1966 (de Armando Durán en Lumen).
-en polaco varios cuentos ya en 1970 (p 704).
-tenía en su biblioteca los cuentos de Isaak Babel (p. 728).
-y en su mesilla de noche estaba (lo dice en otro sitio de la tesis) la traducción del Nuevo Testamento de Knox (p. 731).
-en su biblioteca dos libros de Christopher Dawson (p. 741).
-tenía once libros de Romano Guardini (el que más; p. 744-6).
- De C. S. Lewis, The problem of pain (p. 751).
-la traducción de Edipo Rey de Robert Fitzgerald (p. 755).
-dos libros de Edith Stein (uno, La ciencia de la cruz; p. 755).

viernes, 26 de junio de 2009

Betty Hester

En las cartas de Flannery O'Connor hay un buen grupo que envió a Betty Hester, aunque en la edición aparece como 'A', porque no quería que se conociera su identidad.
Esta Betty Hester se suicidó en 1998 a los 76 años, como se cuenta en un tremendo artículo de William Sessions, otro amigo de Flannery O'Connor. A ella la intentó ayudar en su crisis religiosa, por ejemplo en esta carta de 1955 [El hábito de ser, Salamanca, Sígueme, 2004, p. 97; en la edición original The Habit of Being, New York, Farrar, Strauss and Giroux, 1978, es la página 100]:

Ver a Cristo como Dios y hombre probablemente no es más difícil hoy que en otros tiempos, incluso aun pareciendo que hay más motivos de duda. En su caso puede deberse a la incapacidad de aceptar lo que llama la suspensión de las leyes de la carne y la materia, pero personalemente creo que cuando conozca en verdad las leyes de la carne y la materia conoceré a Dios. Las conocemos como las vemos, no como Dios las ve. Desde mi punto de vista, el nacimiento virginal, la encarnación y la resurrección son las verdaderas leyes de la carne y la materia. La muerte, el deterioro y la destrucción son la suspensión de esas leyes. Siempre me sorprende el énfasis que la Iglesia da al cuerpo. No dice que resucitará el alma, sino el cuerpo, glorificado. Siempre he pensado que la pureza es la más misteriosa de las virtudes, pero me parece que la pureza nunca hubiera entrado a formar parte de la conciencia humana a no ser por la esperanza en la resurrección corporal, que unirá carne y espíritu en armonía, al igual que estaban en Cristo. La resurrección de Cristo parece el culmen de la ley de la naturaleza.

jueves, 25 de junio de 2009

The king of birds

Humor y sentido en The displaced person [Collected Works, L. of America 288-9, 302, 317]

288-9 The priest spoke in a foreign way himself, English but as if he had a throatful of hay. He had a big nose and a bald rectangular face and head. (...) The peacock was standing a few feet behind her, with his head slightly cocked.
"What a beauti-ful birdrrd!", the priest murmured. (...)
"So beautiful,", the priest said. "A tail full of suns,"

302 "Arrrrr!" he [el cura] said as they approached the brooder. "Look at the little biddies!"

317 The priest let his eyes wander toward the birds. They had reached the middle of the lawn. The cock stopped suddenly and curving his neck backwards, he raised his tail and spread it with a shimmering timbrous noise. Tiers of small pregnant suns floated in a green gold haze over his head. The priest stood transfixed, his jaw slack. Mrs. McIntyre [la dueña de la granja, protestante] wondered she had ever seen such an idiotic man. “Christ will come like that!” he said in a loud gay voice and wiped his hand over his mouth and stood there, gaping.
(…)
The old man didn’t seem to hear her. His attention was fixed on the cock who was taking minute steps backward, his head against the spread tail. “The transfiguration,” he murmured.

miércoles, 24 de junio de 2009

Nuevas cartas de Flannery


La Universidad de Emory (Atlanta) va a sacar a la luz las cartas de Betty Hester ("A") que tienen en su archivo. Noticia que da la propia universidad aquí.
Yo lo estaba esperando, pero se me había olvidado y me lo encuentro ahora. Trasfondo de la noticia en esto que comenté aquí.

Un párrafo como este:
William Sessions, a leading O’Connor scholar who knew both the author and Hester, has referred to the documents as “probably the most important collection of letters in American literature in the latter part of the century.”
Y este párrafo también:
This re-opens a whole conversation about O’Connor as a writer and as a person,” said Rosemary Magee, Emory vice president and secretary and another longtime O’Connor scholar. “I’m anticipating that there will be many affirmations of what we already know, along with some revelations.”
Y este otro:
Faith and theology are the dominant themes in the letters, [Steve Enniss] said. “Flannery O’Connor is clearly trying to help Betty in her understanding of the Catholic faith in hopes of being of some spiritual comfort to Betty, who was wavering in her relationship with the church.”
[publicado originalmente el 26.04.07]

martes, 23 de junio de 2009

Flannery sobre santo Tomás


De las Cartas (p. 92):

No podría enjuiciar la Summa [de Santo Tomás de Aquino]; lo que podría decir es que todas las noches leo unos veinte minutos antes de acostarme. (…) En cualquier caso, me parece que puedo garantizar que santo Tomás amaba a Dios porque, por más que lo intento, no puedo dejar de amar a santo Tomás. Sus hermanos no querían que malgastara su vida siendo dominico, por lo que lo encerraron en una torre y metieron una prostituta en su dormitorio; la sacó con un atizador al rojo vivo. Hoy en día estaría de moda sentir simpatía hacia la mujer, pero yo tengo simpatía por Santo Tomás.

A Betty Hester le parecía que con eso que decía Flannery mostraba una actitud 'fascista', por defender el uso de la fuerza. Y Flannery responde (p. 95):

Pero busque otra palabra que no sea fascista para describirme tanto a mí como a Santo Tomás. Tampoco serviría totalitario. Santo Tomás y san Juan de la Cruz, aun siendo tan diferentes, estaban completamente unidos por la misma fe. Cuanto más leo a santo Tomás más flexible me parece. A propósito, san Juan hubiera sido capaz de sentarse con la prostituta y decir: "Hija, pensemos en esto", pero sin duda santo Tomás se conocía a sí mismo y sabía que debía librarse de ella con un atizador o ella le vencería. No sólo estoy de parte de santo Tomás, sino también de acuerdo en que usase el atizador. A esto lo llamo ser un realista tolerante, no un fascista.


[entrada recuperada de hace años]

domingo, 21 de junio de 2009

Poeta christianus

Vi este texto citado en la conferencia de Niederauer y quería releer entero el ensayo de Flannery: The Catholic novelist in the Protestant South:

The poet is traditionally a blind man. But the Christian Poet, and the storyteller as well, is like the blind man Christ touched, who looked then and saw men as they were trees -but walking. Christ touched him again and he saw clearly. We will not see clearly until Christ touches us in death, but this first touch is the beginning of vision, and it is an invitation to deeper and stronger visions that we shall have to accept if we want to realize a Catholic literature.
Tradicionalmente el poeta es un ciego. Pero el poeta cristiano -también el narrador- es como el ciego al que Cristo tocó, que miró y vio hombres como árboles -pero que andaban. Cristo le tocó otra vez y vio con claridad. Nosotros no veremos claramente hasta que Cristo nos toque en la muerte, pero ese primer toque es el principio de la visión y una invitación a visiones más profundas y fuertes que tendremos que aceptar si queremos hacer una literatura católica.

[entrada recuperada de hace tiempo]

viernes, 19 de junio de 2009

Guardini y Newman

De un artículo de William A. Sessions, "Then I discovered the Germans. O'Connor's Encounter with Guardini and German Thinkers of the Interwar Period", Flannery O'Connor's radical reality, edited by Jan Nordby Gretlund and Karl-Heinz Westarp, University of South Carolina Press, Columbia, 2006, p. 56-67:

-En la página 61 recuerda la expresión 'aboriginal calamity' que usó Newman en su Apología (libro que les gustaba mucho a Flannery y a Guardini):
Para los tres, la 'calamidad' de Newman es la primera premisa de toda existencia humana, la causa de la ironía inevitable y la ambigüedad que el rey Edipo descubrió en su propia vida y, como Newman, Guardini y O'Connor afirman de diversos modos, que todos los seres humanos descubren en sus vidas.
For all three, Newman's "calamity" is the first premise of all human existence, the cause of the inevitable irony and ambiguity that King Oedipus discovered in his own life and, as Newman, Guardini, and O'Connor variously assert, that all human beings discover in their own lives.
-En la página 63 pone una muy interesante lista de la influencia de Guardini: en Pieper, von Balthasar, Rahner, Juan Pablo II, Ratzinger. Se cuenta que Guardini fue amigo de Martin Buber y Hannah Arendt. En la época de Guardini en Berlín vivían allí: Bertolt Brecht, Kurt Weill, Albert Einstein, Werner Heisenberg, Walter Benjamin, Marlene Dietrich. Guardini, si leéis su autobiografía, era un pardillo desde el punto de vista social, pero tuvo una influencia enorme; en la Universidad de Berlín le hacían el vacío los demás profesores, sus clases eran 'optativas', pero es una de las figuras más influyentes del siglo XX, sin duda.

p. 70: I have been influenced only by Poe, Cardinal Newman, and the Book of Daniel (de una carta de Flannery a Paul Curry Steele, inédita, del 10 de febrero de 1956, que cita la autora del artículo, Kathleen Feeley)
[entrada rescatada de hace tiempo]

martes, 16 de junio de 2009

Máquina de escribir




-Un artículo sobre Flannery en el New York Times. De ahí he tomado la foto de su habitación con la máquina de escribir.

[entrada recuperada de hace tiempo]

sábado, 13 de junio de 2009

Carta de Flannery a Betty Hester

Me voy a limitar casi a traducir una entrada de If Flannery had a blog, que remite a un artículo):

En comparación con lo que tú has tenido que sufrir, yo nunca he tenido que soportar más que pequeñas molestias; pero hay veces en que el peor sufrimiento es no sufrir, y la peor aflicción, no estar afligido. Los que consolaban a Job eran peores que él, pero no lo sabían. Si el hecho de saber yo de tu carga la puede hacer más ligera, estoy doblemente contenta de conocerla. Hiciste bien contándomela, pero me alegro de que no me lo dijeras hasta que te conocí bien. Pero te equivocas cuando afirmas que eres la historia del horror. El sentido de la redención es precisamente que nosotros no tenemos que ser nuestra historia y nada tengo más claro de ti que el que tu no eres tu historia.

jueves, 11 de junio de 2009

Libros y artículos

Un artículo de Stephen Sparrow sobre La espalda de Parker (Parker's Back), vía Video Meliora.

Un largo artículo (en pdf), del arzobispo de san Francisco, George H. Niederauer.

Cosas que he apuntado de un libro [Karl-Heinz Westarp , Jan Nordby Gretlund (eds.), Realist of distances. Flannery O'Connor Revisited, Aarhus University Press, 1987]:

-p. 22-3 Un artículo de Ashley Brown en el que cuenta cómo se reían todos cuando ella leía Un hombre bueno es difícil de encontrar; salvo a partir de "Neither spoke", una frase con la que el tono cambiaba radicalmente.

-p. 25: No tenía un entusiasmo particular por Retorno a Brideshead, pero sí por Unconditional Surrender, el tercer volumen de la trilogía The Sword of Honour, de Evelyn Waugh.

-p. 29: habría que situarla "in matters of style" no con la tradición sudista, sino en la línea del primer Wyndham Lewis, Anthony Powell, Evelyn Waugh y Muriel Spark: "These are the writers who have resisted the descent into introspection represented by Joyce, Virginia Woolf, Lawrence and Ford. They are usually comic writers, unillusioned, witty, astringent at times; the surfaces of their work have a bright clarity of definition; their dialogue is spare. To some Americans they seem cruel". Antes ha dicho de ella que es la heredera de Hawthorne, Poe, Sptephen Crane. Me alegra mucho leer esto: ya estoy harto de que la coloquen junto a Faulkner, Welty y similares, simplemente 'porque es del Sur'; es como si juntaran a Javier Marías y a Trapiello 'porque viven en Madrid'.

-Robert Drake (p. 40) cuenta que en la finca de Flannery una anciana negra exclamó: Amén, Amén cuando un pavo real extendió la cola. [comparar con La persona desplazada]

-Un artículo de Linda Schlafer sobre Léon Bloy y Flannery: explica que ella lo leyó a través de una antología preparada por Raissa Maritain y con una introducción de Jacques Maritain (Pilgrim of the Absolute, traducción de 1947 al inglés, que Flannery compró ese mismo año). También tenía la biografía de Albert Béguin (León Bloy. A Study in Impatience, también de 1947), a la que fue poniendo anotaciones.

[anotación recuperada de hace años]

martes, 9 de junio de 2009

A Bow to Miss Regina

Un artículo de 1995 de Sally Fitzgerald en homenaje a la madre de Flannery O'Connor, Regina, tan importante en su vida y en su obra. Hay quienes la miran mal; no Fitzgerald, que la conoció bien, ni su hija:
At least her one child did so [está hablando de un pasaje del libro de los Proverbios: Her children rose up and called her blessed]: I can remember being told by her daughter that her only fear was that Regina would die before she did. Because, as she said, “I don’t know what I would do without her.”
Lo recuperan ahora a propósito de la noticia de una donación suya a la iglesia en la que asistía a Misa (me entero vía este blog).

domingo, 7 de junio de 2009

Buena ilustración

Un artículo que no me gustó nada, pero con una ilustración que sí. Aquí enlazo la imagen (parece que la veis en este blog, pero es sólo un enlace hipertextual con forma de imagen):



Y un artículo que lo comenta, mejor que el original. Y no le gusta la etiqueta 'gótico sureño', a mí me parece la típica etiqueta de filólogos, que sólo se le puede poner a Flannery muy secundariamente (pero ya hablaremos de ello).

viernes, 5 de junio de 2009

Credenda y Oxford Magazine

Para flanerólogos, un artículo en Credenda, una revista no sé si luterana, reformada o presbiteriana (o cualquier otra cosa) sobre por qué los cristianos no leen a Flannery O' Connor y sobre la gracia que hiere. Lo mejor es bajarse en pdf la revista entera, porque son varios los artículos y todos interesantes. Unas frases:

Flannery dice que "no nos damos cuenta de cuánto cuesta la religión. Piensan que la fe es una gran manta eléctrica, cuando de hecho es la cruz". La cruz. Sí. la gracia más oscura. Justo en el centro. No todo lo malo [evil] es malo [bad]. Flannery says we "don't realize how much religion costs. They think faith is a big electric blanket, when of course it is the cross." The cross. Yes. The darkest grace. Right at the center. All evil is not bad.

(...) Profesores de creación literaria señalan que si el escritor no quiere a un personaje tampoco el lector será capaz de hacerlo. Es una norma básica de la escritura. Poned en línea a los peores protagonistas y villanos de Flannery y cuando los miréis de lejos os daréis cuenta de que los quiere mucho, a los asesinos en serie y a los fariseos. Es una característica llamativa.
Writing teachers regularly note that if the writer doesn't love a character then the reader won't be able to either. It's an intangible of writing. Line up Flannery's worst protagonists and villains, and when you step back from her treatment, you realize she loves them all dearly, the serial killers and the pharisees. This is really quite an amazing feat.

No tengáis miedo de Flannery. Dejadla entrar en vuestra cabeza. Dejad que os trastorne.
Don't be afraid of Flannery. Let her mess with your head. Let her disturb you.
Y en en el Oxford Magazine, un extraordinario comentario de William Caverlee sobre Un hombre bueno es difícil de encontrar.

[entrada recuperada de hace años]

miércoles, 3 de junio de 2009

De Marion Montgomery

De lo que oyó un bloguero en una conferencia sobre Flannery de Marion Montgomery:
No hay ningún personaje decente en los relatos de Flannery. Todos están necesitados de gracia. Les vemos a todos huyendo de ella, y vemos a unos pocos capturados por ella; pero O'Connor siempre les deja en ese punto -sin molestarse en juzgarles. Les lleva al umbral del purgatorio -y muy apropiadamente- les deja allí.
There isn't a decent character in O'Connor's stories. They are all in need of grace. We see them all running from it, and we see a few arrested by it; but O'Connor always leaves them at that point--never deigning to judge them. She brings them to the threshold of purgatory, and--quite appropriately--leaves them there.

[entrada recuperada de hace meses]

lunes, 1 de junio de 2009

El mejor estudioso de Flannery

El libro Flannery O'Connor and the Christ-Haunted South, de Ralph C. Wood me conmocionó; es el mejor estudio sin duda sobre Flannery, absolutamente recomendable para todo el mundo (pero es un libro denso) y una delicia para quien sea devoto de esta escritora; y no lo digo sólo yo: aquí tenéis una reseña.
El profesor Wood tiene una página web personal con un montón de artículos sobre Flannery. Y sobre otros escritores (de los buenos buenos).
Explica que en una conferencia de Flannery a la que asistió cuando era un estudiante descubrió su vocación de profesor y estudioso sobre literatura y evangelio: y a fe que lo ha logrado.
Yo pude hablar con él en el Congreso de Roma: excelente persona, orador brillante, profesor claro, lo tiene todo. Y comprende a Flannery (siendo baptista) mil veces mejor que los católicos. Por ejemplo, podéis leer aquí en pdf su comunicación sobre Flannery y Benedicto XVI.
Pero saldrá aquí un montón de veces: iremos viendo sus artículos uno a uno.