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viernes, 21 de marzo de 2025

Una poética sobre FO'C

En la revista Peacock publicó Angela Alaimo O'Donnell cuatro poemas de su libro sobre Flannery O'Connor. Yo los he ido traduciendo y poniendo aquí, estas últimas semanas. Al final, ella hacía una poética que me parece muy interesante. También la he traducido:

La Belleza de Flannery

Flannery O’Connor tenía debilidad por lo raro y lo salvaje y el don de encontrar belleza en ambos. Tras escribir 101 poemas poniéndome en su lugar, he acabado valorando la extrañeza que ella admiraba y me he convertido a su modo de entender la belleza. Porque, ¿Qué son la simetría, proporción, integridad y perfección - ideales clásicos todos de belleza- si les quitas lo casero, la soledad, lo simple y lo mutilado?

Evitando la estética de lo confortable y cómodo, Flannery prefería la belleza que aflige la mirada, visiones tan impactantes que uno no puede mirar para otro lado. Sabía que los cuerpos que habitamos son extraordinarios y que unos son más obviamente extraordinarios que otros: el hermafrodita elocuente y el hombre tatuado de la feria, la universitaria con un acné espectacular, el manco con la manga flameando a la brisa, la chica que va dando pisotones con su pierna de madera, el profeta con dos cavidades oculares calcinadas en el lugar donde antes estaban sus ojos. Esa era su gente y la amaba.

Tenía un afecto especial por los espléndidamente raros. De niña coleccionaba pollitos: “Prefería los de un ojo verde y otro naranja o con cuellos extralargos y con crestas torcidas. Quería alguno con tres patas o tres alas pero no apareció ninguno así. Yo le daba vueltas a una imagen del libro de Robert Ripley, Te lo creas o no, de un gallo que había sobrevivido cuarenta días sin cabeza”. Flannery sospechaba que la razón de que amase a los raros es que sabía que ella era una de ellos —que todos lo somos, en lo más íntimo— y que en eso hay belleza.

El novelista Harry Crews cuenta que todo el mundo que conocía, de pequeño, de cuando vivía en la Georgia rural, estaba fascinado por el catálogo Sears Roebuck. “Lo primero que nos impactaba es que todos los del catálogo Sears Roebuck eran perfectos. No había calvos. Todos tenían todos los dedos correctos. Nadie tenía heridas abiertas y supurantes en el cuerpo. Pero todos los que conocíamos nosotros tenían un dedo de menos o se habían quedado tuertos de un clavo que saltó de un poste. En nuestro mundo todos estaban lisiados y mutilados mientras que todos los del mundo Sears Roebuck eran perfectos”. Crews sabía qué mundo era falso y cuál verdadero y el que eligió describir fue el mundo verdadero.

A la fotógrafa Diane Arbus le gustaba hacer fotos de los raros: Miss Makrine, la enana rusa que barría su cocinita, un gigante judío que visitaba a sus padres en un apartamento del Bronx, el tatuado Jack Dracula y el hombre que tragaba fuego. "La mayoría de la gente se pasa la vida con el miedo de sufrir una experiencia traumática. Los raros nacieron ya con su trauma. Ya han pasado su prueba en la vida. Son aristócratas”. Por pasarse el día fotografiando a gente de todo tipo llegó a la revelación de que somos “todos extraños y espléndidos en cuanto raros . . . todos nosotros víctimas de nuestra forma particular con la que entramos en el mundo.”

En una secuencia de un sueño, en uno de los relatos de Flannery, un hermafrodita predica a la multitud boquiabierta, reclamando su propia belleza extraña: “Dios me hizo así. No se lo discuto.” Una mujer joven, sorda, muda, con discapacidad intelectual, es presentada en otro relato de gran patetismo: “sus manos gordas e indefensas colgando de las muñecas. Tenía pelo largo rosa-dorado y ojos tan azules como el cuello de un pavo”. Tan llamativa es esta chica en su radical (im)perfección, que el camarero del mesón Hot Spot la declara bendita: “Parece como un ángel de Dios”.

Para Crews, para Arbus, para Flannery, la belleza es la celebración de lo singular y lo auténtico, y son artistas de lo bello. “Intenta alabar el mundo mutilado”, escribe Adam Zagajewski en su celebrado poema. Y en gran medida, para nuestra delicia, es lo que hacen ellos.

viernes, 14 de marzo de 2025

El fuego de Flannery

Del libro de poemas puestos en boca de Flannery O'Connor por Angela Alaimo O'Donnell. El texto original, que publicó primero en la revista Peacock, lo podéis ver en el enlace.

El fuego de Flannery
“Los árboles rebosaban de la luz blanca plateada del sol y el más mezquino de ellos destellaba.” –Flannery O’Connor, Es difícil encontrar un hombre bueno

Eso es lo bonito de vivir aquí
donde el sol llega a diario y los árboles parecen
iluminados desde dentro, un cierto fuego secreto
que enciende el mundo con destellos pero no flamea.
El mismo fuego está dentro de mí, así que sé
lo que es arder a fuego lento, sin que nadie
vea la calma gloria
que eres, cómo brillan tus hojas y cada
pulido tallo, destellando solo de luz blanca,
qué significa ser mezquino y aun así amable
y amado por el hacedor que te hizo así
lleno de deseos de asombrarte y un enloquecido ingenio ardiente.
No es algo que se vea cada día
salvo que uno viva aquí. Por eso aquí me quedo.

viernes, 7 de marzo de 2025

Otro poema de Angela Alaimo O'Donnell sobre un pavo

Del mismo libro de Angela Alaimo O'Donnell es este poema que recrea lo que pensaría Flannery O'Connor para hacer un poema. El original lo publicó primero en la revista Peacock.

Flannery y la poesía
“Adjunto un poema . . . . Es el primero y último que hago. Creo que es un hábito malo como para meterse en él un escritor de ficción.” (Flannery O’Connor)

Por supuesto que sería sobre un pavo real
arrastrando sus sesenta soles. Es un hecho
que aturde al cielo sumiéndolo en variaciones azules
cada día en Andalusia. El ave
dejaría su ser para ser como otras aves (así Frost
una vez escribió) salvo porque sabe, en su pavonearse,
no pavear. Siente su belleza y representa
su papel. Lo intento encerrar con palabras
con cuadros y pintura, pero nada,
excepto plumas y carne, vale
para contener esos soles, esa santa
cabeza azul y corona de tres estrellas. No he perdido
el toque. No se puede perder lo que nunca se tuvo.
Pero, para ser un poema primerizo, no está del todo mal.

viernes, 28 de febrero de 2025

Un poema muy sonoro de Angela Alaimo O'Donnell

Otro poema más del libro de Angela Alaimo O'Donnell, este lleno de sonidos variados, que he intentado recoger en la traducción. El original lo publicó en la revista Peacock:

La música de Flannery
“Tengo un oído enfrente del otro. No puedo oír música: es que no sé a qué atender.” –Flannery O’Connor

Salvo si se trata de la voz humana,
ese instrumento que no puedo evitar amar,
el susurro ronco de la bibliotecaria oronda,
el acento nasal del trabajador rural,
la voz de pito de la camarera
que trae café y tarta, a la que mi
madre da las gracias con su tono grave
y yo saludo callando, guardando mi silencio
para no estropear el runrún
que me rodea, el tintineo
de tenedores sobre platos, la charla de las cucharillas.
Esa es la música con la que sueño,
sentada a mi mesa cada día hasta mediodía,
y aprendo a seguir la melodía.


viernes, 21 de febrero de 2025

Un poema a un pavo real cojo

Ya mencioné aquí hace años algunos poemas del que fue luego un libro, Andalusian Hours. Poems from the Porch of Flannery O'Connor, de Angela Alaimo O'Donnell. Ahora he vuelto a él, un libro que es como una biografía en verso (y al final, para colmo, aparezco entre los agradecimientos).

Este es un poema que apareció primero publicado en la revista Peacock, del que intenté hacer una traducción tentativa, más para que se disfrutase el original que por el resultado, discutible.


El Jubilate Pavo de Flannery
“Suele pasar que el pavo a la vez extienda la cola y lance un chillido. Parece como si recibe a través de las patas una agitación que desde el centro de la tierra viaja hacia arriba y es liberadaa través de él: Eee-ooo-ii! Eee-ooo-ii! Para el melancólico este sonido transmite melancolía y para el histérico, histeria. Para mí siempre ha sonado como una invitación a un desfile invisible.”  (Flannery O’Connor, El rey de las aves)

“Uno de los más arrogantes de entre los pavos de O’Connor es “Cojito,” que se ha estado pavoneando con una sola pata durante varios años, tras negarse a ceder el paso a un cortacésped.”  (Conversations with Flannery O’Connor)

Pues voy a hablar de mi pavo real, Cojito.
Pues vocea sus chillidos día y noche
lo justo para volver a mi madre loca, mientras que a mí
me gusta su alabanza de la tiniebla y la luz.
Pues levanta recto su cuello turquesa y su emplumada cabeza.
Pues se mueve entre las gallinas como un dios monopié.
Pues despliega cien soles de un fogonazo.
Pues prende en llamas el cielo que se cierne.
Pues reduce la casa y la granja a cenizas,
y luego se levanta de nuevo, de puntillas, ágilmente
entre las rosas, su pata punteaguda calzada
con una zapatilla de suela suave. Así de lento se mueve.
Pues es el corazón violeta de nuestra casa.
Pues me hace sentir menos impedida y sola.

jueves, 6 de febrero de 2025

José Jiménez Lozano sobre Flannery O'Connor

De Una estancia holandesa, libro de conversaciones de José Jimenéz Lozano y Gurutze Galpasoro, tomo esto que dice él, que me parece muy atinado:

De Flannery O'Connor lo que me subyugó en cuanto la conocí fue su inteligencia "perversa", cáustica, su admirable modo de contar y ese amor que ofrece a sus personajes más risibles; pero también su tranquila conciencia de escritora y su humor en medio mismo de sus historias negras y de su propia vida, sabiendo como se sabía condenada a morir joven y sintiéndose morir poco a poco. Esas sus historias están escritas desde un yo y a una luz radicales: sub specie aeternitatis, y quizás de ahí ese amor por los seres humanos y el mundo entero. Es una escritora enfrentada en cada una de sus páginas al Gran Crítico: la Muerte. ¿Cómo bajar la guardia en esas condiciones, siquiera en un adjetivo?

Me fascinó su amor a la vida, incluso en sus manifestaciones más mediocres y repetitivas de lo cotidiano (48).

jueves, 25 de mayo de 2023

José Jiménez Lozano sobre FO'C

En Impresiones provinciales. 2010-2014, un volumen de sus Diarios, José Jiménez Lozano dice que de los escritores le interesan solamente sus escritos, salvo en el caso de tres, de los que le interesan mucho sus vidas: Flannery O'Connor, Jacqueline Arnauld y el Arcipreste de Hita.

Lo cito aquí porque me he visto reconocido en el interés por la vida de Flannery O'Connor, más allá de sus escritos: ella no me parece que sea como los demás escritores. Su vida a mí me parece fascinante, siempre, hasta en detalles menores.

viernes, 23 de septiembre de 2022

Detalles literarios de FO'C en Iowa

En Dear Regina, el libro de cartas a su madre de cuando estaba en Iowa, hay detalles que podría llamar "literarios" y que pueden tener algún interés: 

- Por ejemplo que asistía a una clase de estética en la que comentaron a Benedetto Croce (96, 98).

- Que en algún momento se planteó ser profesora de lengua/literatura, lo que llaman ellos "profesora de inglés" (140 y 175).

-Le pide a su madre un libro que tiene en casa, porque cree que está incluido ahí The Waste Land de T. S. Eliot (155 y 158): de hecho no estaba en ese libro, así que dice que se lo tendrá que comprar.

-Le importaba un pito la ortografia: 

-Abakerky (37) es en realidad, porque lo escribe bien después, Albuquerque (44).
-Escribe mernaise (138) en lugar de mayonnaise (que sí que escribe bien en 142). Por cierto que la mayonesa la come con piña (140) y también le gustan los sandwiches de piña (147).
-También escribe discomfit en vez de discomfort (225).

-A veces hay destellos de talento literario; por ejemplo, en una brevísima descripción de una señora: 

She was very nice—fat, sort of reddish hair.
Era muy maja: gorda, así como pelirroja (27).

-O como esta otra, sobre Gloria Breemer, una ex-modelo:

The girl next door's new roommate arrived last night. She is a catholic but pretty looking. Brought a teddy bear with her. That sort (5).
La compañera de habitación de la chica de al lado llegó anoche. Es católica pero guapa. Se trajo un osito de peluche: es de ese tipo de gente (5).

jueves, 29 de julio de 2021

Cosas en Samway

Aunque el libro de Samway acabó fastidiándome, por sus planteamientos tan sesgados, tiene mucha información interesante:

1. Algo que no me esperaba, que FO'C coincidiese en Yaddo con Patricia Highsmith (22). 

2. Según Robert Giroux, el "intelecto de O'Connor era superior al de la gente con que trataba y lo sabía y no le afectaba, cosa rara, casi única en mi experiencia" (O’Connor’s “intellect was superior to all the people she was dealing with and she knew it and it didn’t bother her, that’s rare, almost a unique thing in my experience 50).

3. En una carta de una bibliotecaria, amiga de FOC, a Giroux, de marzo de 1949 le contaba que consiguió una beca que daba la Cummington Press. Me acuerdo de que vino a la biblioteca para que mirase a ver sobre Cummington, porque no podía ir allí, "a menos que fuese lo suficientemente grande como para tener una iglesia católica" porque no podía dejar de ir a Misa (she won a scholarship offered by the Cummington press. I remember she came up here to the library for me to look up something about Cummington for she couldn’t go there unless it was a large enough village to have a Catholic church for she could not miss going to Mass 123).

jueves, 15 de julio de 2021

Flannery tomista

Nunca supe si tomarme literalmente la afirmación de FO'C de que leía todas las noches a santo Tomás. Pues resulta que en un artículo muy bueno de Kori Frazer Morgan, de una visita suya a Andalusia, pone una foto de su habitación, con estos libros:

El Breviario, un libro de santo Tomás de Aquino y el Misal.

El libro creo que es una edición de 700 páginas de selecciones de textos de santo Tomás de Aquino. Puede que esta sea la portada:


Aquí se lamenta uno de que ya no se edite, siendo un libro de referencia, una antología muy extensa, de santo Tomás.

Se acaba de defender en Roma, en el Angelicum, una tesis de Damian Ference: “Understanding the Hillbilly Thomist: The philosophical Foundations of Flannery O’ Connors Narrative Art”. Va a ser muy interesante de leer.

viernes, 19 de febrero de 2016

No muy allá

Opiniones sobre libros de una niña llamada FO'C: "Not very good". Con ese título, no me extraña:

sábado, 20 de abril de 2013

Las Actas del Congreso de Roma IIII

Dice también Sessions (60-62) que Revelación está modelado sobre Los muertos de Joyce: el microcosmos inicial (con su «costumbrismo» irlandés/sureño) y el final que apunta a algo más allá (la nieve en Joyce). De la comunidad humana cercana se llega al crescendo lírico de la comunidad final de todos en la muerte.

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Irwin Streight, que estudia en su ponencia la repercusión de la obra de FO'C en los medios católicos mientras vivía ella, señala que lo más habitual es que la malinterpretaran. Esta es la paradoja (84):
Mientras que no quería que la etiquetaran como escritora católica (labelled as a Catholic writer), seguramente habría querido ser reconocida como tal (surely wanted to be recognized as one).
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Hay un trabajo muy interesante de Christine Flanagan sobre Greenleaf: al final señala, citando a Lorine Getz y a Ralph C. Wood, que la cuestión de la naturaleza en todo su poder en ese cuento -el toro- nos recuerda que no estamos «en control» de la realidad.
El paisaje en FO'C es «a intentional hallmark of O'Connor's writing» y añade una frase especialmente brillante de Robert Fitzgerald: ella «deliberately and indeed indifferently, almost defiantly, restricted her horizontal range; a pasture scene and a fortress wall of pine woods reappear like a signature in story after story» (175).

sábado, 13 de abril de 2013

Las Actas del Congreso de Roma II

La ponencia de William Sessions fue sobre la influencia de T. S. Eliot y de los propios discursos de su padre en FO'C.
Sobre Eliot es muy interesante lo que cuenta. Cuando estaba escribiendo ese Diario íntimo (que se publicará en noviembre: va a ser la bomba) en Iowa, leyó los Cuatro cuartetos de Eliot:
(...) estaba leyendo a Eliot justo las mismas semanas de 1946 y 1947 en que iba haciendo examen en un diario sobre las perspectivas más amplias posibles que podía dar a su ser en particular y a la orientación de su vida: la consagración de su vida a Dios, aceptar cualquier sacrificio que Dios pudiera pedirle, partiendo de la base de que quisiera más a Dios.
Y explica mucho más: que Eliot fue un autor que FO'C leyó y discutió con los Fitzgerald toda su vida, que le influyó mucho también en su visión del arte. Un artículo muy recomendable, el de Sessions, mientras seguimos esperando su biografía de FO'C.

sábado, 21 de julio de 2012

Del libro de Gentry y Amason I

De la entrevista (Gentry/Amason) a Marion Montgomery:

-Frente a Walker Percy, que tuvo que descubrir con esfuerzo a santo Tomás, parecía como que «Flannery hubiera nacido sabiendo. Ya era anciana cuando era una muchacha, me parece» (64).

«No es en absoluto didáctica. Simplemente ve y presenta lo que ve y deja que haga efecto en la vida. No es responsable ante el lector, entonces; es responsable de su arte; y de la verdad de las cosas, digo. Y ese es su modo de celebrar su vocación. Lo eleva a su creador, es lo que hace. Y es un don valioso para todos nosotros (65).

sábado, 16 de junio de 2012

Un poema portugués

O ESTERCO DO MUNDO
Tenho amigos que rezam a Simone Weil
Há muitos anos reparo em Flannery O’Connor

Rezar deve ser como essas coisas
que dizemos a alguém que dorme
temos e não temos esperança alguma
só a beleza pode descer para salvar-nos
quando as barreiras levantadas
permitirem
às imagens, aos ruídos, aos espúrios sedimentos
integrar o magnífico
cortejo sobre os escombros

Os orantes são mendigos da última hora
remexem profundamente através do vazio
até que neles
o vazio deflagre

São Paulo explica-o na Primeira Carta aos Coríntios,
«até agora somo o esterco do mundo»,
citação que Flannery trazia à cabeceira

Es un poema de José Tolentino Mendonça (de A Estrada Branca, Assírio e Alvim, 2005) y ya no me acuerdo dónde lo vi, pero es excelente.

Traducción mía [mala]
El estiércol del mundo
Tengo amigos que rezan a Simone Weil
Desde hace años reparo en Flannery O'Connor

Rezar debe ser como esas cosas
que decimos a alguien que duerme
tenemos y no tenemos esperanza alguna
solo la belleza puede descender para salvarnos
cuando las barreras levantadas
permitan
a las imágenes, los ruidos, los espurios sedimentos
formar parte del magnífico
cortejo sobre los escombros

Los que rezan son mendigos de la última hora
se agitan profundamente a través del vacío
hasta que en ellos
el vacío deflagre

San Pablo lo explica en la Primera Carta a los Corintios,
"hasta ahora somos el estiércol del mundo",
cita que Flannery tenía en la cabecera.

lunes, 17 de octubre de 2011

Un texto de Jiménez Lozano

Está en la nueva web oficial de José Jiménez Lozano:
Flannery O´Connor escribió únicamente soli Deo, como Bach hizo su música, y como pintaba Miguel Ángel; o  como escribía poesía Höpkins  entre la sospecha de sus superiores de la Compañía y el desprecio de los críticos, porque Él resultaba el único crítico atendible; no la Muerte naturalmente. No tenía ningún respeto a la Muerte esta señorita de la granja Andalusia, que ya había dejado fuera de combate a su Ángel de la Guarda. Y su coraje salvó para nosotros carretadas de vida en sus historias» (Prólogo a Un encuentro tardío con el enemigo, 2006).

lunes, 14 de diciembre de 2009

Escritores católicos

HB 130 [Carta a Father J. H. McCown 16.01.56]
I have read almost everything that Bloy, Bernanos, and Mauriac have written. The Catholic fiction writer has very little high-powered “Catholic” fiction to influence except that written by these three, and Greene. But at some point reading them reaches the place of diminishing returns and you get more benefit reading someone like Hemingway, where there is apparently a hunger for Catholic completeness in life, or Joyce who can’t get rid of it no matter what he does. It may be a matter of recognizing the Holy Ghost in fiction by the way he chooses to conceal himself.
He leído casi todo lo que han escrito Bloy, Bernanos y Mauriac. El escritor de ficción católico tiene muy poca ficción de alto voltaje que pueda influirle, salvo lo escrito por esos tres y Greene. Pero en algún momento leerlos llega a un punto máximo y comienza la cuesta abajo; y ganas más leyendo a alguien como Hemingway, donde parece que hay hambre de un completamiento católico de su vida, o Joyce, que no puede librarse de ello, haga lo que haga. Debe de ser cuestión de reconocer al Espíritu Santo en la ficción por el modo en que elige esconderse.

viernes, 21 de agosto de 2009

Flannery y Guardini

Estoy releyendo las cartas de FO'C (hay que ser un fan consecuente) y como tenía en on la tecla de Guardini me ha llamado la atención la de veces que ella recomienda El Señor.
Y Guardini la influyó, claro, por ejemplo con este texto (Rialp, 1958, 3ª ed. VI. 2, p. 196):
Si alguien preguntara: ¿qué es la Redención desde el punto de vista del sujeto agente y del paciente? Diríamos: el Señor resucitado. Él mismo, en su nueva existencia, en su humanidad transfigurada, es el mundo rescatado. He aquí por qué se le llama 'primogénito de toda criatura', 'el principio', 'primicia' (Col. 1,15 y 18; 1 Cor. 15,20). (...)
Hemos de transformar la idea que nos hacemos de la Redención. Cobijamos en nosotros todavía el racionalismo, que la coloca exclusivamente en el 'dominio espiritual', es decir, en el pensamiento, en las disposiciones interiores, en los movimientos del corazón. Hemos de aprender a conocer cuán densa, sustancial y real es la Redención divina. Esta se refiere a la existencia, al hombre, a su realidad, hasta tal punto que san Pablo, del cual nadie se atreverá a decir que adoraba el cuerpo, la define en función del cuerpo nuevo. Esta doctrina quedará fundamentada en la Resurrección. Por eso el mismo apóstol nos dice: "Y si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación, vana es nuestra fe" (I Cor. 15,14).
Esta doctrina nos aclara también la naturaleza de los sacramentos (...) ¿Por qué comiendo su cuerpo y bebiendo su sangre? ¿Por qué no evocándole en la dignidad y pureza del espíritu? Porque la carne y la sangre del Señor, porque su cuerpo resucitado, porque su humanidad transfigurada, son la Redención. Porque en la Sagrada Eucaristía se renueva continuamente la participación en esta realidad transfigurada, divina y humana. Porque la comunión de su cuerpo y de su sangre es este pharmakon athanasias, este remedio que da la inmortalidad, como dicen los Padres griegos, refiriéndose a la inmortalidad de una vida no puramente 'espiritual', sino de la vida humana real, corporal y espiritual, introducida en la plenitud divina.

Y ahora comparad con este texto de Flannery.

viernes, 3 de julio de 2009

Bloy sobre Flannery (1 de x)

Espero que esto sea el inicio de una larga serie, la influencia declarada por FO'C respecto a Bloy. Por ejemplo este pasaje del Diario de Bloy (11.9.1912):
On ne voit bien le mal de ce monde qu'à la condition de l'exagérer. J'ai écrit cela, je ne sais où [n. 128 de la ed. de Pierre Glaudes en Bouquins, Robert Laffont, que remite a L' invendable, 11.10.1904: Pour montrer le mal avec une exactitude rigoureuse, il est indispensable de l’exagérer]. Dans l'Absolu, il ne peut y avoir d'exageration et, dans l'Art qui est à la recherche de l'Absolu, il n'y en a pas davantage. L'artiste qui ne considère que l'objet même ne le voit pas. Il en est pour le moraliste, le philosophe et même l'historien. Peut-être surtout l'historien. Pour dire quelque chose de valable, aussi bien que pour donner l'impression du Beau, il est indispensable de paraître exagérer, c'est-à-dire de porter son regard au-delà de l'objet et, alors, c'est l'exactitude même sans aucune exageration, ce qu'on peut vérifier dans les Prophètes qui furent tous accusés d'exagérer.
No se ve bien el mal de este mundo sino al exagerarlo. Escribí esto, no sé dónde [El invendible, 11.10.1904: “Para mostrar el mal con precisión, con exactitud rigurosa, es indispensable exagerarlo”]. En lo Absoluto no puede haber exageración y, en el arte que está la búsqueda de lo Absoluto, mucho menos. El artista que no considera más que el objeto mismo no lo ve. Lo mismo vale para el moralista, el filósofo e incluso el historiador. Quizá sobre todo el historiador. Para decir algo valioso, y para dar a la vez una impresión de lo Bello, es indispensable parecer que se exagera, es decir, llevar la mirada más allá del objeto y, entonces, es la exactitud misma sin exageración, lo cual se puede verificar en los profetas, que fueron acusados, todos ellos, de exagerar.

martes, 23 de junio de 2009

Flannery sobre santo Tomás


De las Cartas (p. 92):

No podría enjuiciar la Summa [de Santo Tomás de Aquino]; lo que podría decir es que todas las noches leo unos veinte minutos antes de acostarme. (…) En cualquier caso, me parece que puedo garantizar que santo Tomás amaba a Dios porque, por más que lo intento, no puedo dejar de amar a santo Tomás. Sus hermanos no querían que malgastara su vida siendo dominico, por lo que lo encerraron en una torre y metieron una prostituta en su dormitorio; la sacó con un atizador al rojo vivo. Hoy en día estaría de moda sentir simpatía hacia la mujer, pero yo tengo simpatía por Santo Tomás.

A Betty Hester le parecía que con eso que decía Flannery mostraba una actitud 'fascista', por defender el uso de la fuerza. Y Flannery responde (p. 95):

Pero busque otra palabra que no sea fascista para describirme tanto a mí como a Santo Tomás. Tampoco serviría totalitario. Santo Tomás y san Juan de la Cruz, aun siendo tan diferentes, estaban completamente unidos por la misma fe. Cuanto más leo a santo Tomás más flexible me parece. A propósito, san Juan hubiera sido capaz de sentarse con la prostituta y decir: "Hija, pensemos en esto", pero sin duda santo Tomás se conocía a sí mismo y sabía que debía librarse de ella con un atizador o ella le vencería. No sólo estoy de parte de santo Tomás, sino también de acuerdo en que usase el atizador. A esto lo llamo ser un realista tolerante, no un fascista.


[entrada recuperada de hace años]