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viernes, 25 de abril de 2025

Con los Fitzgerald en Connecticut

De lo que se ha escrito con ocasión del centenario del nacimiento de Flannery O'Connor destacaría un artículo excelente de John Kulka sobre el tiempo que pasó en una granja de Connecticut con Robert y Sally Fitzgerald: “The Happiest Time of Her Life”: Flannery O’Connor in Connecticut with Sally and Robert Fitzgerald. 

Cuenta en él de un viaje que hizo con William Sessions, que explicaba el ritmo de la vida allí, cuando estaba ella escribiendo Sangre sabia. Le vino muy bien leer la traducción de Edipo Rey entonces:

Es un artículo extraordinariamente bueno. Es doloroso, por cierto, leer de los proyectos fallidos, primero de Sally Fitzgerald, luego del propio William Sessions, de hacer una biografía definitiva de Flannery O'Connor.

jueves, 15 de febrero de 2024

Sangre sabia: película y libro

 
Me interesó la discusión, aunque la película hace años que la vi y tendría que revisarla para poder seguir a fondo la discusión sobre su relación con la novela. 
Apuntan relaciones con las películas de Martin McDonagh, pero también con las de los Coen y Malick en Badlands.

Hay críticas a la banda sonora, que les parece que no acaba de cuadrar. Parece que usan Tennessee Walz, que aparece en Un hombre bueno es difícil de encontrar: quizá lo pongan por eso.

viernes, 26 de noviembre de 2021

Una carta a Carl Harmann y 3

Completo aquí lo que he recogiendo de esa carta, donde FO'C explica el sentido de su primera novela. Aquí se centra en la cuestión del sentido de la penitencia, cuestión cada vez más difícil de entender en el mundo actual. Aquí intenta explicar por qué el protagonista se ciega, algo que FO'C ya había dicho en otros lugares que había tomado de su lectura de la traducción de Robert Fitzgerald del Edipo Rey de Sófocles:

From my point of view Haze does not come into his absolute integrity until he blinds himself. While he is preaching the Church Without Christ he is going counter actually to his own wise blood. Haze and Enoch both have wise blood, which is something that enables you to go in the right direction after what you want. Enoch's gets him inside an ape's suit and Haze's gets him further & further inside himself where one may be supposed to find the answer. When I say he negates his way back to the cross I only mean that complete nihilism has led him the long way (or maybe it's not really the short way) around to the Redemption again. (...)

Desde mi punto de vista, Haze no alcanza su integridad absoluta hasta que se ciega a sí mismo. Mientras predica la Iglesia sin Cristo, en realidad va en contra de su propia sangre sabia. Haze y Enoch tienen sangre sabia, que es algo que te permite ir en la dirección correcta a conseguir lo que quieres. La de Enoch lo mete en un disfraz de mono y la de Haze lo lleva más y más adentro de sí mismo, donde se supone que uno debe encontrar la respuesta. Cuando digo que niega su camino de regreso a la cruz, solo me refiero a que el nihilismo completo lo ha llevado por el camino largo (o tal vez no es realmente el camino corto) de vuelta de nuevo a la Redención. (...)

When Haze blinds himself he turns entirely to an inner vision. Now one irony is that where he started out preaching the Church without Christ he ends up with Christ without a church. (...) Haze himself is in it and of it, he is the ultimate Protestant; he trascends it though. Its not either/or it's both and one through the other.

Cuando Haze se ciega a sí mismo, se orienta completamente hacia una visión interior. Ahora bien, es irónico es que empezando a predicar la Iglesia sin Cristo, termine con Cristo, sin una iglesia. (...) Haze mismo está en ella y es de ella, es el último protestante; aunque lo trasciende. No es lo uno o lo otro, es ambas y una a través de la otra. 

I don't mean to suggest that Haze is Christ but I believe that everybody, through suffering, takes part in the Redemption, and I believe they suffer most who live closest to all the possibilities of disbelief. Kierkegaard perhaps throws some light on this but I had not read Kierkegaard when I wrote the book. (...)

No pretendo sugerir que Haze sea Cristo, pero creo que todos, a través del sufrimiento, participan en la Redención, y creo que los que más sufren son quienes viven más cerca de todas las posibilidades de la incredulidad. Kierkegaard quizás arroje algo de luz sobre esto, pero yo no había leído a Kierkegaard cuando escribí el libro.

in the end the man himself must choose what is sin and what isn't, i. e., conscience is the ultimate sanction. (...)

al final, el hombre en persona debe elegir qué es pecado y qué no lo es, i. e., la conciencia es la máxima sanción. (...)

The penances are certainly acts of assertion even though they are instinctive. Haze is here asserting his wise blood in the ultimate way. When he says he does it to pay, he means to pay his part of the debt of Redemption. (...)

Las penitencias son ciertamente actos de afirmación, aunque sean instintivas. Haze está aquí afirmando su sangre sabia de la manera definitiva. Cuando dice que lo hace para pagar, quiere pagar su parte de la deuda de Redención. (...)

You must excuse the tone of this letter which so far sounds like a First Epistle to the Heathen. I am not really so sanctimonious as I sound. I just unfortunately have Haze's vision and Enoch's disposition. (...) (CW 920-22)

Debes disculpar el tono de esta carta que hasta ahora suena como una Primera Epístola a los Paganos. En realidad, no soy tan santurrona como parece. Por desgracia, tengo el modo de mirar de Haze y la actitud de Enoch. (...) 

viernes, 19 de noviembre de 2021

Una carta a Carl Hartmann 2

Sigo con la carta en la que FO'C le fue explicando a Carl Hartmann el sentido de Sangre Sabia, en concreto por qué Hazel Motes es un cristiano malgré lui, como puso en la introducción a la segunda edición de la novela:

El libro trata sobre alguien cuya insistencia en lo que le gustaría pensar que es la verdad le lleva a lo que más rechaza. Tal como yo veo a Haze, lo que más rechaza es haber sido redimido. Lo que más desea es que el hombre esté apartado de Dios. Enoch, con su sangre sabia, infaliblemente ilumina cómo aparece el hombre sin Dios y amablemente lo presenta ante Haze para que lo vea.
Ahora, tienes razón en que Haze no tiene ningún pecado específico, de esos que aparecerían en una lista. Pero él tiene un gran sentido del pecado, porque se le ha enseñado a creer en la Redención. Si no hubiera creído en ello, no habría tenido que rechazarlo tan enérgicamente (la sociedad [de Taulkinham] no se lo estaba imponiendo). Camina una milla con piedras en los zapatos para compensar la mirada de la mujer en el ataúd de feria. La redención crea una deuda que hay que pagar. (Este es un hecho para cualquiera que crea que ha sido redimido por Cristo). La Redención simplemente lo cambia todo. El hecho es que, por mucho que lo intente, Haze no puede deshacerse de su sentido de la deuda y de su visión interior de Cristo. La Sra. Watts ve esto de inmediato (nunca veo por qué, cuando la Sra. Watts lo vio, nadie más parece verlo). Incluso el taxista lo ve.
The book is about somebody whose insistence on what he would like to think is the truth leads him to what he most does not want. As I see Haze, he most does not want to have been redeemed. He most wants man to be shut of God. Enoch, with his wise blood, unerringly lights on what man looks like without God and obligingly brings it for Haze to look at.
Now you are right that Haze is without any specific sin in the catalogue sense. But he has a great sense of sin because he has been taught to believe in the Redemption. If he hadn’t believed in it, he wouldn’t have had to reject it so vigorously (the society [of Taulkinham] was not forcing it on him). He walks a mile with rocks in his shoes to make up for looking at the woman in the sideshow coffin. The Redemption creates a debt that has to be paid. (This is a fact to anybody who believes he has been redeemed by Christ.) The Redemption simply changes everything. The fact is that try as he will Haze cannot get rid of his sense of debt and his inner vision of Christ. Mrs. Watts sees this at once. (I never see why when Mrs. Watts saw it nobody else seems to.) Even the taxi driver sees it. (...) (CW 920)

viernes, 5 de noviembre de 2021

Robert Fitzgerald

Los Fitzgerald son un matrimonio amigo de FO'C y fundamentales en su vida. Más adelante se separaron y él se volvió a casar. 

Su nueva mujer publicó un libro con recuerdos de él y algunos textos*. Yo he apuntado algunas cosas:

1. Cuando Flannery se puso muy mal, en la Navidad de 1950, con el primer brote de lupus, venía de casa de los Fitzgerald. Estuvo seis meses muy enferma. Hasta junio de 1951 ni les escribió (“until summer, we had no letter from her” 112). 

2. Aquí un comentario suyo a la representación del nihilismo en Flannery O'Connor:
En Wise Blood parodia el punto de vista existencialista, como ha dicho Brainard Cheney (en la Sewanee Review de otoño de 1964), pero la parodia era muy seria. En esto y en la mayoría de sus escritos posteriores le dio al ateísmo una fuerza proporcional a la fuerza que realmente tiene: episodio tras episodio, como en el mundo, como en nosotros, gana. Todos podemos escuchar nuestra incredulidad, extraída del aire que respiramos, cuando Hazel Motes dice: “Voy a predicar que no hubo caída porque no hubo nada de qué caer ni redención, porque no hubo caída ni juicio porque no hubo los dos primeros. Nada importa excepto que Jesús era un mentiroso". Y en alguien en quien está tan muerta la angustia que ya no la se siente, como dice Haze: "El lugar de donde vienes se ha ido, el lugar al que pensabas que ibas nunca estuvo allí, y el lugar donde estás no sirve a menos que puedas alejarte de él". 
In Wise Blood she parodied the Existentialist point of view, as Brainard Cheney has said (in the Sewanee Review for Autumn 1964), but the parody was very serious. In this and in most of her later writing she gave the godless a force proportionate to the force it actually has: in episode after episode, as in the world, as in ourselves, it wins. We can all hear our disbelief, picked out of the air we breathe, when Hazel Motes says, “I’m going to preach there was no Fall because there was nothing to fall from and no Redemption because there was no Fall and no Judgment because there wasn’t the first two. Nothing matters but that Jesus was a liar.” And in whom is angst so dead that he never feels, as Haze puts it: "Where you come from is gone, where you thought you were going to was never there, and where you are is no good unless you can get away from it" (118). 

3. Recoge la admiración que T. S. Eliot, al que trataba Fitzgerald, tenía de la obra de Flannery: 
Aunque raramente leía obras de ficción, me dicen que unos años antes de su muerte leyó sus relatos y declaró su admiración ante ellos
Though he rarely read fiction I am told that a few years before he died he read her stories and exclaimed in admiration at them (121).
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Robert Fitzgerald, The Third Kind of Knowledge. Memoirs and Selected Writings, edited by Penelope Laurans Fitzgerald, New York, 1993 

sábado, 18 de julio de 2020

The train y Wise Blood

En 1947 FO'C entregó como trabajo de fin de master un conjunto de relatos, entre los cuales está The train. Quería poner un pasaje porque creo que se ve bien lo que tiene de base de su primera novela:
A lady got on and sat opposite Haze. That meant she would have the berth under him. She said she thought it was going to snow. She said her husband had driven her down to the station and he said if it didn’t snow before he got home, he’d be surprised. He had ten miles to go; they lived in the suburbs. She was going to Florida to visit her daughter. She had never had time to take a trip that far off. The way things happened, one thing right after another, it seemed like time went by so fast you couldn’t tell if you were old or young. She looked as if it had been cheating her, going double quick when she was asleep and couldn’t watch it. Haze was glad to have someone there talking (CW 754).
Aquí su primera novela, Sangre sabia (Wise Blood), en concreto el primer capítulo:
Mrs. Wally Bee Hitchcock (…) said that she thought the early evening like this was the prettiest time of day and she asked him if he didn't think so too. She was a fat woman with pink collars and cuffs and pear-shaped legs that slanted off the train seat and didn’t reach the floor (CW 3). 
(...) [va a] “Florida, to visit her married daughter, Sarah Lucille. She said it seemed like she had never had time to take a trip that far off. The way things happened, one thing after another, it seemed like time went by so fast you couldn’t tell if you were young or old.
He thought he could tell her she was old if she asked him. He stopped listening to her for a while (CW 5). 
La señora tiene algunos rasgos de la abuela de Un hombre bueno es difícil de encontrar, que también iba a Florida. Creo que se ve bien el cambio en algunos aspectos. El humor es muy bueno en ambos textos.

viernes, 13 de febrero de 2015

I don’t have time

Os recomiendo vivamente este artículo excelente de A. G. Harmon. A propósito de los problemas que Jhon Huston tenía para entender el final de Sangre sabia, nos ayuda a los demás a entender la actitud final de Hazel Motes: no tengo tiempo, es la frase que destaca.

martes, 3 de junio de 2014

Nombres de la iglesia de Motes

Susan Srigley* explica que Hazel Motes cambia el nombre de su "iglesia" tres veces:

Iglesia de la Verdad sin Jesucristo crucificado (Church of Truth without Jesus Christ Crucified 55)
Iglesia sin Cristo (Church without Christ 105)
Iglesia de Cristo sin Cristo (Church of Christ without Christ).

Es, dice Srigley, un proceso imitativo negativo. Y el coche es otro ejemplo negativo de su alma que busca independencia. Motes queda atrapado en su propia confusión porque no puede evitar dos impulsos: el deseo de predicar la verdad a pesar de rechazarla y la necesidad de un modelo "salvador" que ocupe el lugar de Jesús. El tercer nombre se lo da Onnie Jay Holy que intuitivamente percibe que Motes predica una verdad sin la Verdad y un salvador sin el Salvador (78-79).

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*Flannery O'Connor's Sacramental Art, Notre Dame, Indiana, 2004, 71

sábado, 21 de diciembre de 2013

Luminosa comprensión de Sangre sabia

Sangre sabia es difícil, quizá porque la leemos -erróneamente- como novela realista.
Lo explica Cavalcanti, en su blog con una profundidad fascinante, a partir del marco teórico de Northrop Frye: parte del prólogo de la propia FO'C a la segunda edición del libro para llegar a la conclusión de que "la novela en su conjunto muestra una sociedad cómica en su fase de colapso". El protagonista convertido en asceta es lo impresionante de todo ello, algo a lo que le tengo que seguir dando vueltas, porque me sigue rompiendo los esquemas.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Marrs sobre Enoch Emery

Los que hayáis leído Sangre sabia seguramente habréis tenido problemas para comprender el personaje de Enoch Emery.

Daniel J. Marrs, en un trabajo de doctorado excelente (lo podéis leer aquí) da claves complejas pero esclarecedoras.
Parte de la relación de FO'C con la teología de Daniélou, critica a Asals y Desmond, que ven la novela como maniquea (o al menos como "no-sacramental"*), y se apoya en parte en Brinkmeyer y sobre todo en su profesor Ralph C. Wood para resituar el ascetismo del protagonista en línea con la sacramentalidad (es decir, mostrar que su ascetismo no es una enfermedad, sino un modo de buscar la relación con Dios).

Daniélou había señalado lo valioso del 'impulso pagano' (=la "sangre sabia" del título), pero a la vez recordó que ese impulso es incapaz por sí mismo de llegar a la revelación. Algo así es lo que ocurre con Enoch Emery: lleno de un sentido del misterio, creer descubrir una teofanía de la divinidad en toda realidad, llegando al extremo de robar una momia del Museo.
El impulso pagano, la "sangre sabia", en realidad lleva al propio Enoch a una situación cada vez más ridícula respecto a la realidad. Lo pagano, por muy sacramental que sea, sin la revelación de Cristo se queda en nada (o peor).

*El término 'sacramental' se suele usar para hablar de la obra de FO'C: una discusión la tenéis aquí.

jueves, 4 de julio de 2013

Por qué Matar un ruiseñor es un anti-Flannery

A Flannery no le gustó nada el libro de Harper Lee. A mí tampoco (la película he de reconocer que sí, aunque la última vez ya no)

Lo resume admirablemente Matt Forney, que yo os traduzco aquí:
Matar un ruiseñor es basura porque absuelve a la clase social de Lee -la élite rica, la clase alta- de su responsabilidad en crear una cultura de racismo en el Sur. En la novela, todo el racismo de Maycomb emana de los Ewell, un clan despreciado y aislado de «basura blanca» que vive en una choza de lata detrás del basurero del pueblo. Atticus Finch, el abogado del pueblo (y por eso mismo uno de los hombres más poderosos y respetados de Maycomb) no es hostil a los negros, tampoco el sheriff o las demás familias de clase media del pueblo. Hasta las familias trabajadoras como los Cunningham no son abierta y violentamente racistas.
Y a pesar de todo, a pesar de ser los únicos racistas del pueblo, los pobres y odiados Ewell de algún modo consiguen suficientes influencias como para acusar a un negro de un crimen que claramente no había cometido.
Y eso es el motivo por el que Matar un ruiseñor es parte de las lecturas de todos los colegios de América y por qué Sangre sabia lo leen pirómanos intelectuales resentidos como yo; es mentirosa, egoísta y reafirma los prejuicios de sus lectores izquierdosos. Los negros son buenos, los blancos de clase media son buenos, los blancos de clase baja son la raíz de todo mal, y la "pérdida de la inocencia" en una auténtica tragedia. Esa es una excelente regla para medir si algo merece tu tiempo: si se menciona un libro o película sobre que va de "la pérdida de la inocencia", huye por todos los demonios como si te estuviera acosando un yonki lleno de heridas con una jeringuilla.
Y aquí explica qué hace Flannery:
Flannery O’Connor no tenía tiempo de darle gusto a las modas de los puritanos del norte; estaba demasiado ocupada modelando el retrato más realista y apasionante de su tierra natal desde la muerte de Mark Twain. O'Connor evitaba la piedad y el sentimentalismo y pintaba a los sureños -blanco o negro, rico o pobre, hombre o mujer- como eran: desgraciados, estúpidos y corruptos. En su mundo, nadie es inocente y todo el mundo tiene la sangre del clasismo y el racismo en las manos, negros incluidos.
Tampoco caía en eufemismos: usaba “nigger” con frecuencia (cf. The Artificial Nigger), eso que para los liberales es como ajo para un vampiro.

sábado, 5 de mayo de 2012

Jornada en Fordham sobre Wise blood

Still alive at 60, en conmemoración de los 60 años de la publicación de Wise Blood, fue una Jornada en la Universidad de Fordham, de Nueva York, dirigida por Angela Alaimo O'Donnell (que acaba de publicar un libro de oraciones en torno a [no sé muy bien cómo 'de en torno a'] FO'C).

Todas las intervenciones están en video en esta página, pinchando en las fotos.

Yo destacaría dos, la de Valerie Sayers, una escritora que cuenta la influencia -no siempre fácil- de FO'C en su obra de creación (y de paso hace un excelente relato de los católicos en los años 70 y 80 en USA) y la de Susan Srigley, que vuelve sobre interpretaciones suyas previas de Wise Blood, en un proceso interesantísimo de profundización personal en una novela tan compleja como esa.
Y al final dice: Don't quote to me on that y cita una cita del Diario personal de FO'C leída por Sessions en un congreso reciente. Yo no le hago caso y lo copio aquí, a la espera de que se publique, por fin:

I want to want, but not to in the abstract. Make a mystic inmediately. I would like to be a mystic, and inmediately.
Quiero querer, pero no en lo abstracto. Hazme una mística al instante. Querría ser una mística, e inmediatamente.
No tengo nada ni de fechas ni de contexto, pero mejor eso que nada.

jueves, 28 de julio de 2011

Una explicación de Wise Blood

The theme of this book is expiation and the form of life in it is penance. The light Haze is traveling toward is the light of Bethlehem by way of the cross. To my mind, tenderness, beauty, and love are contained within his suffering, and as much absolution as the writer, not being God, can give.
El tema de este libro es la expiación y la forma de vivirla es la penitencia. La luz hacia la que se dirige Haze es la luz de Belén, por la vía de la cruz. Tal como yo lo entiendo, en su sufrimiento están incluidas la ternura, la belleza y el amor: eso es la mayor absolución que el escritor -que no es Dios- puede dar.

Citado en Edmondson 2002: 65 [de una carta al Dr. George Beiswanger, August 22, 1952]

sábado, 21 de mayo de 2011

Dos novelas

Acaba de publicar Lumen Novelas, un libro, que, como dice el ingenioso título, reúne las (dos) novelas que publicó FO'C.
Es una gran noticia sobre todo porque se reedita la segunda, que llevaba descatalogada un montón de años. Sale en la misma editorial, pero con título más ceñido: Los violentos lo arrebatan (el título de la traducción de 1986 era Los profetas).
Las dos son novelas difíciles, pero altamente recomendables para quien se atreva con ellas: ya digo, no son en absoluto fáciles.

Yo el libro material todavía no lo he visto, pero el texto que ponen en la web es de juzgado de guardia. Yo no sé qué me pasa, pero me gustaría ser unos días editor de Lumen para cambiar unas cuantas cosas: para empezar, habría publicado las dos novelas separadas.

Al menos los textos que aparecen en la web los quitaría, por tontorrones.
Si FO'C llega a leer esto sobre Sangre sabia se hubiera reído, seguro:

Sangre sabia, publicada en 1952, cuenta la historia de Hazel Motes quien, tras servir en el ejército, regresa al evangélico y profundo sur de los Estados Unidos. Allí empieza a librar una guerra privada [¿privada?] contra la religiosidad de la comunidad [no, contra Cristo] y, en particular, contra Asa Hawkes, el predicador y su degenerada hija quinceañera [no, está fascinado con ellos]. Presa de la desesperación, Hazel encuentra su propia religión, La Iglesia sin Cristo [no, funda una iglesia y la cosa no acaba ahí].
Y con esto sobre Los violentos lo arrebatan hubiera tenido motivos para una respuesta cortante y ácida:
Tarwater vive una íntima batalla entre su fe innata [?] y las voces [es una voz] que le llaman a ser profeta, mientras Rayber trata de llevarle a un mundo más razonable y moderno [parece como si eso fuera lo bueno, y no].

lunes, 6 de diciembre de 2010

Un buen artículo sobre Wise blood

Hay una entrada excelente de este blog: leedla entera. Yo traduzco dos párrafos:

[En Wise Blood] hay un no fácil matrimonio de la preocupación teológica con el humor; O'Connor nunca relega la religión a subtexto. El tema de la novela busca intenciadamente descolocar, y un medio fundamental para hacerlo es el humor. Motes es un predicador y no puede librarse de ello. Cuando visita a una prostituta que lo confunde con un predicador, insiste en que no lo es. Elle le responde con: "Está bien. A mami no le importa si no eres predicador." Gracioso, sí, pero la afirmación fija la tremenda batalla entre la voluntad de Motes y la noción generalizada de predestinación que continúa pesando sobre el cristianismo en América.
 Encuentro difícil representarme a una católica como O'Connor de acuerdo con Calvino: y de hecho no está de acuerdo con él. Una de las peores lecturas equivocadas de Wise Blood sostiene que Motes, por la gracia, busca la penitencia; en realidad, Motes se resiste a la gracia intentando pagar por sus pecados. Incluso en su penitencia está buscando escapar de la sangre de Cristo. Pero hay otro hilo al final de la novela, una luz vacilante de esperanza desde detrás de sus ojos oscuros, que sugiere que la gracia trabaja a través de Hazel Motes incluso cuando huye de la invitación que le presenta.
There is an uneasy marriage of theological concern with humor, and O’Connor never relegates religion to subtext. The theme of the novel is intentionally perplexing, and the humor is a major reason why. Motes is a preacher and cannot escape that. When he visits a prostitute who mistakes him for a preacher, he insists that he is not. She responds with “That’s okay. Mama don’t mind if you ain’t no preacher.” Hilarious, yes, but the statement also sets up the horrific battle between Motes’ will and the pervasive notion of predestination that continues to burden Christianity in America.

I find it difficult to picture a Catholic like O’Connor agreeing with John Calvin, and she doesn’t, really. One of the worst misreadings of Wise Blood holds that Motes’ seeks penance out of grace; in reality, Motes resists grace by trying to atone for his sins. Even in his penance, he seeks to escape from the blood of Christ. But there is another thread at the end of the novel, a flickering light of hope from behind his dark eyes, which suggests that grace works through Hazel Motes even if he flees from the invitation it presents him.

martes, 2 de noviembre de 2010

Una monja sobre FOC

Se me pasó recoger aquí un artículo de una monja sobre FOC. Y lo he mirado ahora y está muy bien: altamente recomendable.
Y de paso, establece posibles relaciones con la película de La pasión de Mel Gibson, que la monja describe -se ve que es muy inteligente- como una película de terror.
Y también me parece muy bien visto por parte de Benedict Fiztgerald eso de que Mel Gibson tiene algo de Haze Motes.

miércoles, 13 de enero de 2010

Curso de Yale

Al fin vi las dos clases en línea sobre Wise Blood de una profesora de Yale, Amy Hungerford, que mencionaba bastante gente en la red; y demasiado tiempo para demasiado poco me pareció, aunque siempre se aprende -y no pillé todo.
Por empezar por lo menor, tuvo alguna metedura de pata menor en aspectos de detalle, siempre referidos a lo religioso (como que los apóstoles fueron los que expulsaron al demonio en el episodio del endemoniado de Gerasa).
Es una manía de los profesores USA focalizar todo en un punto, convertir todo en una explicación de una tesis, no pueden decir las cosas sin más; y al final su tesis era echarse en brazos de una tal Patricia Jaeger (sp?), que había hecho un artículo, por lo que parece, en el que exponía una teoría algo peregrina -pero muy de moda en los estudios de género (sic)- sobre las mujeres sometidas en el Sur y los cuerpos troceados y la cosificación, que sería la clave de la obra de Flannery, por más que esta afirmase explícitamente otras cosas (pero ya se sabe, la tal Amy es más lista -¡profesora de Yale!- que la palurda de Flannery, que de verdad expresaba justamente eso, la cosificación de la mujer sureña, aunque no quisiera).
Y con Wise Blood hay demasiada tela que cortar para despacharlo todo con dos explicaciones. Pero miradlo vosotros y comentad, que seguro que no lo pillé bien:
Aquí la primera clase. Y aquí la segunda.