En noviembre sale el diario de oraciones que FO'C fue escribiendo durante su estancia en Iowa.
Ya ha salido un avance en New Yorker y aquí se hacen eco de ello.
Todavía no sé qué opinión sacar de los pocos textos que van citando. Impresiona ver, sí, cómo pide a Dios que sea instrumento en su vocación de escritora.
Y en un grupo de FO'C en Google+ enlazan a una entrevista tremendamente interesante al editor, William Sessions.
jueves, 12 de septiembre de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
Pureza
Definición de pureza que da a Betty Hester [contexto vital de esta]:
Aceptación de lo que Dios quiere de nosotros, la aceptación de nuestras nuestras circunstancias individuales. An acceptance of what God wills for us, an acceptance of our individual circumstances. CW 976, 16.12.55)Y poco después le contesta que la pureza no es buena por ser renuncia en sí misma ni porque tenga que ver con la sumisión:
Siempre renuncias a un bien menor por otro más grande; lo contrario es lo que es el pecado. Always you renounce a lesser good for a greater; the opposite is what sin is.Tampoco la pureza es algo ingenuo (‘naïve’):
No pienso que la pureza sea inocencia sin más: no creo que los bebés o los inocentes la posean. Parto de que es algo que viene o con la experiencia o con la gracia, así que nunca puede ser ingenuo. En la cuestión de la pureza no podemos nunca juzgarnos a nosotros mismos, y mucho menos a ningún otro. Nadie que piense que es puro seguramente lo seaCon todo ello tiene que ver una carta de C. S. Lewis que cita Mark Shea.
I don’t think purity is mere innocence; I don’t think babies and idiots possess it. I take it to be something that comes either with experience or with Grace so that it can never be naieve (sic). On the matter of purity we can never judge ourselves, much less anybody else. Anyone who thinks he’s pure is surely not (CW 978 a Betty Hester 01.01.56).
viernes, 2 de agosto de 2013
Definiciones de poesía
En una conversación con Betty Hester FO'C le dijo que la base moral de la poesía es el nombrar con precisión las cosas de Dios (“the accurate naming of the things of God”), que -explicaba- es más o menos lo de Conrad de que su propósito como artista era hacerle la mayor justicia posible al universo visible (“his aim as an artist was to render the highest possible justice to the visible universe”), pero unos días después se corrige, porque le parece una frase muy pomposa (“a very pompous phrase”). Y concluye, discutiendo si es un propósito (aim) o punto de partida (basis):
Anyway, I don’t mean it’s an accomplishment. It is only trying to see straight and it’s the least you can set yourself to do, the least you can ask for. You ask God to let you see straight and write straight (CW 983; 17.01.56; la carta anterior: CW 980, 01.01.56).
De todos modos, no quiero decir que sea un logro. Es solo intentar ver rectamente (straight) y es lo mínimo que te puedes proponer, lo mínimo que puedes pedir. Le pides a Dios que te deje ver rectamente y escribir rectamente (straight).
jueves, 1 de agosto de 2013
Escatologismo
Una carta a Erik Langkjaer:
Your reflections on the Church are painful, as usual. The merit of the Church doesn’t lie in what she does but what she is. The day is going to come when the Church is so hemmed in & nailed down that she won’t be doing anything but being, which will be enough (CW 937).Y esto de otra carta:
Tus opiniones sobre la Iglesia duelen, como siempre. El mérito de la Iglesia no está en lo que hace sino en lo que es. Va a llegar un día en que la iglesia esté tan asediada y crucificada que no hará nada salvo ser, y eso será suficiente.
Right now the whole world seems to be going through a dark night of the soul (CW 952).
Justo ahora el mundo entero parece como que está pasando por una noche oscura del alma.
miércoles, 31 de julio de 2013
Día de la madre
Carta a Elizabeth Hardwick y Robert Lowell
I'm glad you liked the story. That is my contribution to Mother's Day throughout the land. I felt I ought to do something like Senator Pappy O'Daniels.* He conducted the Light Crust Doughboys over the radio every mother's day and recited an original poem. One went: “I had an old mother. I had to have. I lover whether she’s good or bad. I lover whether she’s alive or dead. Whether she’s an angel or an old dope head». You poets express yourselves so well in so little space. (17.03.53 CW 909-10)
Me alegra que os gustase el cuento. Es mi contribución al Día de la Madre a nivel estatal. Me pareció que tenía que hacer algo como el senador Pappy O'Daniels. Dirigía a los Light Crust Doughboys en la radio cada Día de la Madre y recitaba un poema original. Uno decía "Tenía una madre anciana. Tenía que tenerla. La quiero sea buena o mala. La quiero esté viva o muerta. Sea un angel o una vieja yonqui". Vosotros los poetas os expresáis tan bien en tan poco espacio.
martes, 30 de julio de 2013
Conocimiento y escritura
Dos textos sobre autoconocimiento:
In any case, when you write about the poor, you have to be writing about yourself first, everybody else second, and the actual poor third (CW 947).---
De todos modos, cuando escribes sobre los pobres, primero tienes que estar escribiendo sobre ti misma, después sobre todos los demás y en tercer lugar sobre los pobres en concreto.
To know oneself is to know one´s region, it is also to know the world, and it is also, paradoxically, a form of exile from the world, to know oneself is above all to know what one lacks, etc etc etc. I then went on to say that St. Catherine of Siena had called self-knowledge a “cell,” and that she, an unlettered woman, had remained in it literally for three years and had emerged to change the politics in Italy (CW 977 [a Betty Hester 16.12.55]).
Conocerse a uno mismo es conocer la propia región, es también conocer el mundo y es también, paradójicamente, un modo de exilio del mundo, conocerse a uno mismo es sobre todo conocer lo que a uno le falta, etc, etc, etc, Luego continué con que santa Catalina de Siena había llamado 'celda' al autoconocimiento y que ella, una mujer iletrada, había permanecido literalmente tres años en él y había salido de ello para cambiar la política en Italia.
lunes, 29 de julio de 2013
Honestidad brutal
En una carta a Betty Hester FO'C explica sus dudas sobre si decir en una reseña de un libro todo lo que piensa, porque no le convence, con sinceridad brutal:
In the first place you can be so absolutely honest and so absolutely wrong at the same time that I think it is better to be a combination of cautious and polite. I prefer the good manners of an idiot to his honesty and while I am not an idiot in these matters, I have found myself mighty far wrong mighty often. Well, Mauriac says only fiction does not lie and I believe him” (21.04.56 CW 992).
En primer lugar, puedes ser absolutamente sincera y a la vez estar a la vez tan absolutamente equivocada, que creo que es mejor una combinación de cautelosa y cortés. Prefiero las buenas maneras de un idiota a su sinceridad y aunque yo no sea idiota en estas cuestiones, me he descubierto que había metido la pata hasta el fondo demasiadas veces. Bueno, Mauriac dice que solo la ficción no miente y yo le creo.
viernes, 26 de julio de 2013
Ortografía
A FO'C le era indiferente la ortografía. En una carta a Betty Hester le cuenta que una vez
Caroline Tate le había corregido un texto: no existía el “bob-wire”; era en realidad
“barbed wire”. Y sigue:
My mother says. “You talk like a nigger and someday you are going to be away from home and do it and people are going to wonder WHERE YOU CAME FROM (CW 989).
Mi madre dice: Hablas como un negrata y un día te vas a marchar de casa y hablar así y la gente se va a plantear DE DÓNDE ERES.
miércoles, 24 de julio de 2013
The Displaced Person
Tres notas de lectura del principio de La persona desplazada, ese grandísimo relato:
1. El polaco que llega a trabajar allí, besa -a la europea- la mano de la señora McIntyre, la dueña de la finca. Lo que piensa la señora Shortley, que trabaja para ella, es:
2. Esa señora Shortley es alguien que se cierra en banda a todo lo que suponga un paso más allá de su estrechez de miras y de vida. Por eso el inicio del relato es tan impresionante: aparece ella, seguida por el pavo real, en dirección al sol, pero ignoró el blanco sol del atardecer que se arrastraba detrás de un muro de nubes desgarradas como si fingiera que era un intruso («ignored the white afternoon sun which was creeping behind a ragged wall of cloud as if it pretended to be an intruder»). En cambio, así actúa el pavo: su cabeza en el largo cuello azul como de caña estaba girada como si su atención estuviese fijada a lo lejos en algo que nadie más pudiera ver («his head on the long blue reedlike neck was drawn back as if his attention were fixed in the distance on something no one else could see» (CW 285).
Esta es la madre del cordero del cuento.
3. La mujer del polaco sale del coche: una mujer de marrón, con forma de cacahuete («a woman in brown, shaped like a peanut» (CW 286).
1. El polaco que llega a trabajar allí, besa -a la europea- la mano de la señora McIntyre, la dueña de la finca. Lo que piensa la señora Shortley, que trabaja para ella, es:
Si el señor Shortley hubiera intentado besarle la mano, la señora McIntyre le habría dado un golpe hasta la mitad de la semana siguiente («If Mr. Shortley had tried to kiss her hand, Mrs. McIntyre would have knocked him into the middle of next week» CW 286).Es genial eso de te voy a dar un golpe hasta la mitad de la próxima semana.
2. Esa señora Shortley es alguien que se cierra en banda a todo lo que suponga un paso más allá de su estrechez de miras y de vida. Por eso el inicio del relato es tan impresionante: aparece ella, seguida por el pavo real, en dirección al sol, pero ignoró el blanco sol del atardecer que se arrastraba detrás de un muro de nubes desgarradas como si fingiera que era un intruso («ignored the white afternoon sun which was creeping behind a ragged wall of cloud as if it pretended to be an intruder»). En cambio, así actúa el pavo: su cabeza en el largo cuello azul como de caña estaba girada como si su atención estuviese fijada a lo lejos en algo que nadie más pudiera ver («his head on the long blue reedlike neck was drawn back as if his attention were fixed in the distance on something no one else could see» (CW 285).
Esta es la madre del cordero del cuento.
3. La mujer del polaco sale del coche: una mujer de marrón, con forma de cacahuete («a woman in brown, shaped like a peanut» (CW 286).
jueves, 4 de julio de 2013
Por qué Matar un ruiseñor es un anti-Flannery
A Flannery no le gustó nada el libro de Harper Lee. A mí tampoco (la película he de reconocer que sí, aunque la última vez ya no)
Lo resume admirablemente Matt Forney, que yo os traduzco aquí:
Lo resume admirablemente Matt Forney, que yo os traduzco aquí:
Matar un ruiseñor es basura porque absuelve a la clase social de Lee -la élite rica, la clase alta- de su responsabilidad en crear una cultura de racismo en el Sur. En la novela, todo el racismo de Maycomb emana de los Ewell, un clan despreciado y aislado de «basura blanca» que vive en una choza de lata detrás del basurero del pueblo. Atticus Finch, el abogado del pueblo (y por eso mismo uno de los hombres más poderosos y respetados de Maycomb) no es hostil a los negros, tampoco el sheriff o las demás familias de clase media del pueblo. Hasta las familias trabajadoras como los Cunningham no son abierta y violentamente racistas.Y aquí explica qué hace Flannery:
Y a pesar de todo, a pesar de ser los únicos racistas del pueblo, los pobres y odiados Ewell de algún modo consiguen suficientes influencias como para acusar a un negro de un crimen que claramente no había cometido.
Y eso es el motivo por el que Matar un ruiseñor es parte de las lecturas de todos los colegios de América y por qué Sangre sabia lo leen pirómanos intelectuales resentidos como yo; es mentirosa, egoísta y reafirma los prejuicios de sus lectores izquierdosos. Los negros son buenos, los blancos de clase media son buenos, los blancos de clase baja son la raíz de todo mal, y la "pérdida de la inocencia" en una auténtica tragedia. Esa es una excelente regla para medir si algo merece tu tiempo: si se menciona un libro o película sobre que va de "la pérdida de la inocencia", huye por todos los demonios como si te estuviera acosando un yonki lleno de heridas con una jeringuilla.
Flannery O’Connor no tenía tiempo de darle gusto a las modas de los puritanos del norte; estaba demasiado ocupada modelando el retrato más realista y apasionante de su tierra natal desde la muerte de Mark Twain. O'Connor evitaba la piedad y el sentimentalismo y pintaba a los sureños -blanco o negro, rico o pobre, hombre o mujer- como eran: desgraciados, estúpidos y corruptos. En su mundo, nadie es inocente y todo el mundo tiene la sangre del clasismo y el racismo en las manos, negros incluidos.
Tampoco caía en eufemismos: usaba “nigger” con frecuencia (cf. The Artificial Nigger), eso que para los liberales es como ajo para un vampiro.
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